domingo 8 de noviembre de 2009

Rechiflao´ en mi tristeza

Siete y algo,
la boca de la estación vomita gente que se agolpa,
espera cruzar la calle,
parece una tropa de guerra.
No alcanzo a ver el estandarte,
tal vez sea de coidicia.

Nadie parece querer perder
lo que no se sabe si se tiene.
Nadie quiere ponerse tonto y viejo,
y sin embargo,
todo ese tiempo que perdemos en componer lo que rompemos sin cuidado.

Pienso que nadie piensa demasiado.
Pienso que la televisión está encendida demasiado tiempo.
Pienso que los que pensamos,
no lo hacemos bien...
Vivimos en sueños que nos cansamos de soñar,
en ilusiones que se gastan
de tanto volver a usarlas.
Como un sólo par de zapatillas que al fin no lleva lejos.

Siete y algo,
siete y algo,
siete
y algo.

Rehén de calesita,
caballo de madera.
Años pasando por esta esquina
a las siete y algo....

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, Enero de 2009)

sábado 7 de noviembre de 2009

Lo que me falta para quererte (bien)

ranura conformista,
limosna de la vida
al Sol le da lo mismo salir o no con vos.
te dejé a la vuelta de la esquina de una calle muy larga
nunca lo quise,
debió haber un malentendido
ahora voy pensando en como volver
mientras calles y calles y calles sin solución
pasan detrás del vidrio
mientras avanza un bondi presto

a ninguna parte

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, octubre de 2009)

jueves 5 de noviembre de 2009

Mientras nodormía

sombra de pájaro
no solamente vuela
resta ardor a esta espera...

palabras dejadas en blanco
no pongas seguro a la puerta
no sueñes cosas que no son para vos
no eches llave.
los dueños del territorio
hablan de sus gastos defensivos
se comunican con apenas gestos
-de desprecio-
si pudiesen,
pondrian dos arqueros,
y la pelota, de paso, de plomo.

Deportivo empate.
Los he visto arreglar y arreglar torneos
para dar la vuelta entera.
Siempre mismo sentido.

No importa si todos muriésemos,
a veces he pensado,
con tal que con lo que se masturban se cumpla.

Los he visto conquistar aplausos
ganarse el respeto de las calles ante el asombro.
Pensaría que todo está perdido
si no hubiese escuchado
decir a un vecino,
un vecino de acá al lado
que "el sur también existe"
y late
en las esquinas, bajo la lluvia,
o detrás de cada puerta

El Poeta del Asfalto (octubre de 2009)

martes 3 de noviembre de 2009

Un pibe

Caminaba, corría, reía.
me costaba aprender a silbar
y nunca aprendí bien del todo, ¿sabés?
Iba hasta el parque a ver el Sol en la mañanas
a acompañar los grillos con el alma.
Sabía decir no, si,
pero difícil que lo dijera.

Tenía un bondi esperando en cada esquina
un tren para cada travesura
y se oían pasar y pasar los trenes...

Troilo había tocado ya sus últimos acordes,
mi calle estaba toda adoquinada
Buenos Aires -nunca arrepentida- respiraba por sus poros,
rudo ser su peso que colgaba de miles de hombros
a los que me fui sumando.

Yo miraba todo desde mi estatura,
no precisaba de adjetivos
la vida era todo verbo
volvía cansado a la casa, contento,
no tanto como la primavera que sabe que a esperan,
pero volvía...

Tiempos aquellos...
me costaba aprender pero silbaba.

Tiempo de desafinar para crecer,
de ir cruzando puentes....
No comprendí que estaba triste
hasta que leí mi primer verso.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, octubre de 2009)

domingo 1 de noviembre de 2009

Se acabó el truco

Se acabó el truco
que todo en deseable transformaba,
espejismo y camellos cansados
en el ojo de la tormenta
forzados a seguir viaje
sin tener a donde llegar

desierto del amor imbécil,
Ardides y mentiras

perdido...

estoy perdido
los porotos van todos del otro lado
yo voy apenas pensando en como ganar esta mano
de una partida terrible
con dos cuatros de otro palo
y un siete de oros.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, octubre de 2009)
Truco: es un juego de naipes donde por costumbre los tantos se cuentan con porotos sobre la mesa.

viernes 30 de octubre de 2009

Ser de retazos

es un mundo extraño este en que actúo
tengo miedo que este miedo sea eterno,
que este orgullo no se vaya
que los artistas populares intentemos seguirnos pareciendo
a lo que pensamos que la gente piensa que quiere.
Miedo a perder el candor,
porque todo semeja un derrumbe.
Una bola de nieve que rueda cuesta abajo
Un día van a decirnos que debes pagar un impuesto por sonreírme
una tasa por la alegría entre el vaivén.

Mientras tanto vos tocás el bandoneón arriba de este tren
que traslada a miles que no puede pagar el auto,
o quieren huír del tránsito
que trabajan, roban, o juegan a los caballos
y tu sonido toca mi soledad sin saberlo
con su calidez sin ornamento.
Ojalá fuera más despejado todo y pudiera verte entre los cuerpos opacos
y prestarte así toda mi atención.

Remedio que no llega a ser cura,
bailando para no morir, apenas,
remedio al fin.

No sé donde estará la poesía entre todo esto
ojalá se oiga mi aplauso desde el fondo.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, octubre de 2009)

miércoles 28 de octubre de 2009

ebrio a las 15:20

Medianoche, mediodía
tal vez me haga transparente
y la ciudad no me lleve por delante
hay veces que caigo rendido en cualquier parte
veces que ando con una infundada alegría.
vaiven somnífero
ilusión de tu piel cualquier cuerina de asiento de ómnibus

a los neoliberales les gusta la exclusión social,
el resto simplemente la hacemos
como el amor
o la guerra
o el código contravencional,
o el remedio aproximado para nuestro corazón
financiero
que quiere mostrarse muy solvente en solitario

perdoname, que te deje de nuevo ahora,
me pasé ya de la parada,
de la raya otra vez...,
perdón.

yo venía de un mundo caudriculado en esquemas
y lo tuyo era tanto amor
que no encajaba

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, octubre de 2009)

domingo 25 de octubre de 2009

Umbilical

mirate tu centro,
vulgar, insoportable
categóricas catedrales
no hay nada que negociar
el fin traerá calma

barro color tiempo
cadalso atemporal
algunos se estrangulan con el cordón al salir
muchos sin enredarse
nacen igual con la condena

gestos cobrizos para volver al Sol
voy a irme por mis medios al infierno que no existe
más que en este mundo en cuotas diarias
Voy a ir a quemarme el disfraz
que la instrucción me colocó.
Porque nada es como se dice
uno apenas se sostiene
patinando sobre el hielo de la inconciencia
en esta urgencia simulada.

El suburbio crece desacompasado
mientras el mundo se desplaza
mientras todos hablan y nadie escucha a nadie.

Rama débil intenta madurar su sueño de amor
entre esta sequía,
se dobla de a poco
intuye que va cayendo.
Ruta falsificada
esperanza al fondo
rienda de duros trabajos,
mano callada

me sostengo en la distancia,
soy el próximo,
el que viene
en un mundo que es exclusión
y pobreza

El Poeta del Asfalto (Lanús octbre de 2009)

viernes 23 de octubre de 2009

Tiempos débiles
corchea sola
resistencia a este intento monocorde,
recurso
vapor de silbido
cuerda vibrando
agudo insoportable

una estrofa entera se desmiente
una voz entra en la hondura
donde nadie hace pie
tensión al límite
riesgo que enciende fronteras
límite explícito
regreso, regreso irremediable

anda llorando de amor un bandoneón
un silencio a disposición de lo que sigue
puente breve entre precipicios
acorde disonante abriendo puertas
para volver al Sol

EL Poeta del Asfalto (Buenos Aires, octubre de 2009)

"Quejas de Bandoneón" (Aníbal "Pichuco" Troilo y orquesta

Quemar el disfraz

Marco violeta de tus ojos
caro tiempo
sangre lo que gratis se brinda
intentás un modo de negociar con tus miedos
pero ellos no amagan siquiera con soltar el nudo
puerta sujetada por su marco
tan solo un breve viaje
para volver sin más a cerrarse

sentimientos impacientes, sediciosos, cortando caminos.
Vos podés ir y venir a placer
yo no tengo nada hermoso que mostrar
apenas intento cortar el último hilo que me sostiene
pero la linea torna en círculo,
un punto persigue a otro sin fin
y yo estoy dentro
harto ya de girar

El Poeta del Asfalto

José Larralde y mate, una vieja costumbre

miércoles 21 de octubre de 2009

Mirada bien pavimentada

en la catarata informativa
mucho vapor y espuma
y todo luego parece
que desaparece

Me parece que no es buena tu apuesta
la publicidad invita a una vida quieta que sirve
¿qué sirve?
de todo esto,
de todo este espejismo próspero
de este cemento y vidrio y fierro apilado
de esta autopista en que no podés doblar,
ni siquiera mirar a los costados

ruleta escondida
casillero color de espera
va bajando la pila de los dias
cemento y vidrio y fierro apilado
tu sueño fue cambiando de color hasta acercarse a negro,
la verdad que no te entiendo

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, octubre de 2009)

lunes 19 de octubre de 2009

informaçao

los bonos: la mejor inversión del mes
un recién nacido arrojado al basural
setenta detenidos
3.000 kilos de marihuana
la cerveza no engordaría

Tomá rápido ese trago,
Si el hielo se derrite subirá el mar
será dificil que la orilla no se corra de donde está
¿cuál será el próximo futuro que nos inventaremos?
¿cuál el giro que dará el lobo
para parecer nuestro amigo?

mi viejo me decía
que había gente confiable y peligrosa
como si la gente no cambiase
no pudiese cambiar
como si uno fuese un cometa que va y va sin remedio en el espacio
un Papa Noel que debe mantenerse gordo,
no tener vida
ver la fiesta de afuera,
y cagarse de calor dentro del traje una vez al año
por bondades de estas latitudes y las costumbres

información
¿para qué quiero información que no me sirve?
que no habla de lo quiero
de lo que necesito
no me interesa el juez, ni el abogado,
ni lo que salgan hablando
ellos hablan de la balanza,
pero ellos no complicarían a sus amigos

no son mis amigos
un amigo no te mandaría en cana
a ellos no les importa lo que necesito,
lo que quiero
a ellos no le importa tu esencia, ni la de nada,
sólo que te veas decente
que calces zapatos cosidos a mano por descalzos
sólo que vistas su ropa.

Descansar de lunes a lunes
y que para los demás nunca sea domingo

perdoname este divague,
este ritmo que elijo
siempre desacompasado
es esta tal vez una comparsa contra el miedo
contra la mentira instalada de que
los necesitamos.
Ellos no saben más que lamer la herida por ellos mismos provocada
mentir inocencia.
hacer sangrar
sangrar
y sangrar.



El poeta del Asfalto (Buenos Aires, octubre de 2009)
perdonen si entre tanto asfalto la poesía se me despistó.

La canción es de Las Manos de Filippi, de su disco "Arriba las manos esto es el estado", yo opino que pedir que legalicen algo es darle justifación a un poder a mi forma de ver ilegítimo. Pero bueno, la canción es de ellos y la puse para ilustrar y por el Cabra.

sábado 17 de octubre de 2009

La línea fluctúa...



Eppurse muove...

Certo,
y agrego:
Se curva...

los años, o que se yo,
me enseñaron a hurgar en otras dimensiones.
A no jurar jamás,
entre otras desventuras y peripecias
pero yo soy mal alumno y juro,

juro que mi proximo poema
hablará de lo necesario
de incorporarse,
de reincorporarse
de ir hasta la orilla,
hasta el borde
para oir las cañas curvarse
para comprenderse también junco.

De lo fácil que es mantenerse erecto
siempre y cuando no haya viento.

De los "matungos" que la cuelgan del ángulo,
de los goleadores que se tiran al entrar al area
de la bondad,
de las pruebas a las que nos somete la vida
que desnudan de que estamos hechos.
De todas y todos los que podés, y puedo, guardar en mi sentir
de como los amamos a todos a pesar de nuestra fragilidad
y nuestro fugaz oficio de equilibristas.


Eppurse muove,
certo, certo.
Si,
Yira que yira el mondo.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires octubre de 2009 ¿mes de cambios?)

Gracias Victoruca por tu sana locura y el título brindado en tantas consteladas borracheras a través de dias y noches, y tardes

Elegí a Depeche Mode, no sé por qué, creo qeu si me encontrara con ellos no hablaría, no les pedriría que me tradujeran las letras.
Que tocasen , si,
y nada más

domingo 11 de octubre de 2009

Canto firme por un prisionero

miles de nervios alterados
todo, todo, lo he guardado en mi retina.
Recuerdo a través del ojo
convexo y concavo y complejo.
El oído también atesoró lo suyo.
Tal vez no logre explicarme del todo,

espero comprendas un ser que ha comprendido tarde
su soledad y su desdicha.

Espero sienta, a traves de esta mano,
de la sonrisa de la voluntad,
del sentido de lucha;
Espero adivine acaso
que mi maldad se curva.
Se inclina,si,
ante la rara bondad de su oferta.
Se inclina casi hasta querer tocarte.

¿Puedes sentir ahora?
es el aroma aún de la bestia que venía institivamente en contra al viento
detenerse calma a pasos tuyo,
mirarte a los ojos.
Como se mirarían aquellos seres primarios
cómplices e implicados
frente a la hostilidad de un mundo de bestias.

He comprendido, con pesar y tarde,
que eso puede ser el mundo.
Mi mundo,
tu mundo,
porque no hay uno solo, y no a tantos le importa.
Lo he visto y comprobado aquí, detrás de estos muros,
mas ahora
tal vez rearmarme pueda
apoyado en tu aura.

Nueva oportunidad cada día.
Da la inmensa esfera su acostumbrado giro en el espacio estéril,
y da la llave ese canto que semeja risa;
da en la cerradura tremenda la vuelta entera
la da yse oye en este espacio oscuro,
que casi lloro de la risa.

¡Es la promesa de Sol!,
¡del aire de nuevo!.

Todo, todo, todo
lo he guardado en mi retina.
Todo lo cambio ahora por la nueva posibilidad esta,
aunque gastado el tiempo,
la salud,
la fuerza rota.

Rota, si, al fin,
y río y lloro,
rota,
rota la llave.
Entero el giro en el cilindro duro,
¡libertad!
y es cierto que de piedad también es el mundo.
Atestiguo para que otros también crean,
libertad otra vez,

Recalco:
No recuperé nada,
por vos me permito esta inocencia.
Por vos y más nadie.
En húmedos pasadizos,
el alma toca cosas parecidas a fondos,
pero hay todavía un mundo ahí afuera
una posibilidad.
Tomála si querés como venganza.
Tómala de un modo que te sirva,
a vos
y al resto.

Libertad otra vez
y que venga el viento.
Que acuda furioso,
que yo seré el callado junco
que va aprendiendo a silbar sin ser oído por las tardes.

Ire reclinándome a la vida de nuevo,
curvándome ante su trono allá afuera.
Ya me había olvidado todo esto,
habíase tornado fábula...

Todo, todo, todo.
Todo lo cambio ahora por la nueva posibilidad esta.
Como un músico cambiaría su perdón por un piano en la hora última.
Puedes sentir ahora una posibilidad,
mirar los ojos con inocencia renovada.

Libertad otra vez,
¡qué grande la oferta tuya!
ya se me había tornado fábula todo esto.

Que inmensa tu bondad,
me permite estas lagrimas,
me siento en confidencia íntimamente,
como la oscuridad frotándose ciega
al fondo de los mares.

¡Gracias!, ¡gracias!
recorro tus filosos, intrincados arrecifes;
penetro una vez más a tu callado mundo.
¡Tu mundo!
¡gracias!,
porque no hay no solo.

Hola,
hola,
hola,
hola de nuevo y esta vez definitivo.

Cuentan que aquí
hablan los delfines brincando bajo las olas,
que los labios trafican azúcar,
que los angeles no cuentan sus favores.

¡gracias!,
¡gracias de nuevo!
la conquista de la libertad y tu afecto irán de la mano.
Lo he visto y comprobado aqui detras de estos muro,
tuve tiempo de pensarlo...
precisaba que lo supieras.

¡gracias!, ¡gracias!
todo, todo,lo he guardado en mi retina.
Ahora
siento deseos de volver a verlo en vida.
se expande el pecho para respirar aire puro,
¡Gracias! ¡gracias!
puedo guardar algo a más de ansias.

Que inmenso favor
el tuyo
ya me había olvidado todo esto.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, octubre de 2009)

(para todos los seres sensibles privados de su hmana libertad, y para alguien muy, muy especial)

viernes 9 de octubre de 2009

Amarillecer

Esta hoja quieta no fotosintetiza
no transforma la luz en nada,
es más,
hasta tuve que pagarla como a casi todo,
aunque es simple carbono muerto y química.

Estas,
y esas tus manos labradoras, artesanas o fabriles, saben lo que pueden
nos transforman en sus transeúntes,
hasta sus esclavos puliendo cristales grises
hechos de nuestros mismos sudores.
Mientras una adoración triunfante al brillo
nos ralea
a la mirada mal paga de los suburbios.

El poeta del asfalto (Buenos Aires, octubre de 2009)

domingo 4 de octubre de 2009

en las pinzas del ciego relojero

Espejos intentanto encontrar la salida a
laberintos de gente...

Cambiaron el trazado
algo en la piel estalla
mundo de apariencias
por todas partes hallarás brillando lo que difiere a lo necesario.

Carne de reflejos,
todos prescindibles,
inviables,
unos van otros vienen
siempre encontrarás
habitaciones disponibles,
ya sin nadie

ven, ven,
el agua de la fuente conserva mejor el poco calor del día
acurruca tu espalda contra la cintura de granito,
cúbrete del todo con la manta,
que afuera ladra una jauría de invierno atada a vientos.

balada de junio
una de las que mejor me salen,
costumbre de atesorar hojas secas entre dos hojas.
para marcar un poema para el fin de cada tarde

Monedas con Sol en la cara
alcanzan para comprar embrujo
descascaran miseria
entibian pómulos rojizos,

temblor de amanecida
temblor y escarcha
nadie a quien pedir perdón,
olvido de vivir
olvido lento
gargantas secas
prisas del invierno

Yo también tal vez
intento de alguna forma olvidar tu falta
pero es un hueco inmenso
en apariencia incolmable
cabrían allí las tardes que me quedan

calles ya sin nadie,
milagros morosos
finales disponibles

ven, ven
intento tenderte la mano,
más no sé si alcanzaré a tocarte aterido esta balada de junio
de mendigos de siempre con otra cara
de guaridas miserables
y tantos y tantos y tantos dias
y el viento, el viento, y el viento...
raspando tu escarnio, mi fortuna,
me gustaría gastarlo por un minuto a él
por un minuto solo

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, agosto 2009)

martes 29 de septiembre de 2009

Lo vivo

se acaba el día,
perece, también el Sol...
El delgado oxígeno,
los gases inertes,
y lo irrespirable
todo se conjuga para achatar su disco inmenso.

Allá en lo bajo una neblina,
parece envoverlo con tristeza,
pero volverá,
con o sin quien lo mira.

El frío viene,
más no aguardes su llegada.
no hay nada que resguardar
arriesga algo,
desata tus nuncas duros,
antes de perderlo todo.
De alguna manera decirte sueña algo entre la nada.
De alguna manera que no puedo decirte,
porque sigo buscando.

Aligera tus pesares.
No sólo la mente vuela.

Leve fuselaje, para vos este descarte,
te ame un día que no soplaba el viento
soñaba sitios donde la tristeza no pudiese rastrearte
Probablemente no tenías donde ir
ni yo donde llevarte.
Por eso nos perdimos

Abismo y cumbre,
tal las vertientes de las cosas
que el ser humano empareja.
Hay quien dice, o ha dicho,
que las circunstanicas son todo.
A veces pienso que el azar sería más justo
que la mejor de las justicias.

Pero aún perdida todo esperanza,
recupera la noción de que eres lo único imprescindible para tu existencia.
No olvides lo necesario de una tregua,
lo costoso de mantener un rumbo
entre tanta y tanta gratuita inercia.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, septiembre de 2009)

sábado 26 de septiembre de 2009

Luego, ¿cuándo?

paciencia de piedra
forma de muro
esta parte de la ciudad es una muela cariada
debes respirar esta resignación ácida
el viento quizas se demore.

Pienso:
la señal no está de más.
Somos tal vez peligrosos,
viciados,
inviables
hemos sido sin piedad legislados
juzgados y condenados
en nuestra propia ley
que no nos contemplaba.

Es asi que soñé un poema
para escribir con mi propia sangre en un muro,
pero las calles siguen y siguen
y mi tiempo nunca llega.

Es el asfalto que me gasta, me va deteniendo este cansancio.
Es mi limitado alfabeto un grito sordo,
un páramo desde donde al mirarte me miro
entre lo impagable y el desprecio.

Afuera: el tiempo de este viaje,
lo que se sin querer se pierde
entre la vida y todo eso.

Adentro:
recuerdo que te conocí...
y te atesoro para siempre
Pero nada retorna...
las calles siguen y siguen
y mi instinto y el Sur se duermen
y yo imperdonablemente me olvido de luchar contra mi soledad

y de buscarte...


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, septiembre de 2009)
(de: Lo que piensan las ciudades)

jueves 24 de septiembre de 2009

uno vive por un tiempo.

agregále un verso más a la nada
el camino áspero despedazó las huellas
dolor recompensado
voy manchando otra vez la hoja
sangrando como me gusta
con mi heroísmo estéril.
Nací por última vez hace ya tiempo
en un lugar con viento, como todos,
donde a algunos los arrastra con su suerte hueca.
Y fui,como todos, fundador de mi propio sueño.
Ningún otro logro atesoro
que el de intentar aprender un nombre por el cual llamarte al juego.
puede pasar un tiempo hasta que lo logre,
no me desanimo.
Un tiempo sin que me oigas,
un tiempo de ires y venires,
un tiempo que estés sin verme,
un tiempo que no me ames,
ni siquiera me odies.
Pero es un tiempo,
como el que uno vive.
Un tiempo nada más,
no desesperes.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, septiembre 2009)

Le primavera esta vez vino al revés...

martes 22 de septiembre de 2009

Pecado: inocente

El duende inmóvil,
lo contemplo hace semanas,
tal parece ha decidido abandonar de una buena vez el laberinto.
Se borraron sus colores y la gente que antes lo incitaba a bailar,
ahora lo mira como si quisiera quejarse y se da la vuelta.
Se van, pasan, y al volver...sigue allí.
Se sorprenden, como si esperaran que se haga aire.
Pero las hormigas se van encargando de desarmarlo por debajo de su túnica verde.
nada sale de las heridas
ni los gusanos,
se quedan allí dando vueltas
pareciera respirar aún,
expandir y contraer su pequeño pecho,
pero ya verás como pronto todo se derrumba
ya verás que no se puede matar a alguien por un tiempo
sin matarlo.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, agosto de 2009)

"Tengo que aprender a fingir más,
y a no mostrar lo que siento.
Tengo que aprender a fingir más
y a pilotear lo que pienso."

(Babasónicos)

sábado 19 de septiembre de 2009

A veces vale mentir una esperanza.

Gente que actúa por recompensa
tal vez quieran averiguar si tiene precio mi cabeza
Tal vez crean que canto por algún interés para nada interesante
tal vez por educación me escucharían hasta el final
cuando en el fondo me pidirían sin más que me fuera,
o me manden derecho al muere.

Tal vez confundan,
o no sepan interpretar,
acaso duden si este poema transcurre en el mundo de la producción
si contamina el aire,
si aún respira.
si parte desde, o es parte,
de la colonización del inconciente por alguna fuerza foránea.

Yo no sabría decirle.
Yo tan sólo veo vidas que respiran
en un vagón sin salidas de emergencia
veo muchos pechos
que valdrían menos que la bala.
Veo muchas ganas de que muchos
suelten las riendas de su destino
para volver a arriarlos como a ganado.

Voy en el furgón agachado contra una pared,
llevaba varios viajes pensando,
presintiendo que había algo raro en el aire.
tratando de interpretar,
escuchando el traqueteo de las ruedas sobre los rieles.
De pronto me dí cuenta
que estuvo siempre frente a mis ojos,
y yo no alcanzaba a verlo.

Que pena,
costó tanto volver a hablar,
volver a confiar en la palabra.
Que pena,
que inmensa pena ese instante de descubrimiento...
Eran los vagones repletos,
enteros,
callados.
Era el miedo, otra vez, hecho silencio.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, agosto de 2009)
"nadie sabe a donde vamos,
pero todos, ya, pagamos el pasaje"(Antü)

martes 15 de septiembre de 2009

En cada aquel hay un nosotros

prefiero la inseguridad
a la seguridad berreta que da la autocomplacencia
rehuyo del teléfono que permite hacerle la pregunta a otro
antes de pensar por uno una respuesta

De los doctores y sus remedios aprobados y aproximados.
De los acuerdos y cosas que precisan un contrato.
Del televisor que informa con pluralidad
de su intento de espectacularizar transformándote en mero espectador
y dotar al idiota de indignación
vendiéndole así una supuesta dignidad.

Desconfío, digo, también
de los amigos de todos
del que no es nada más que un buen tipo.
No digo que no sea cierto,
digo que no va conmigo.

Del que dice que no tuvo tiempo de darse cuenta
que pasaba a su frente algo tan poco importante como la vida
la suya, o la de otro.
Desconfío hasta de mí si es preciso
prefiero la inseguridad que obliga a mover.
El decimoquinto mal poema de hoy
a la parálisis
de otra hoja en blanco


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, julio de 2009)

domingo 13 de septiembre de 2009

Estás a unas leguas de convertirte en mito

El mundo gira,
hasta ahora nada lo ha impedido.
Siempre temiste, sin sustento, ser considerado algo sobre humano.
Alguna vez mentiste alguna esperanza,
pero sabés en el fondo, sos un simple provocador
colgándote y descolgándote burlón
de los voraces engranajes
de la maquina de etiquetar y venderlo todo.
Este tiempo es un secuestrador que nos lleva en el baúl de su pesado coche
no sabe doblar,
no sabe nada de nosotros
le han enseñado que debe matarnos,
y nada más.
Camino tortuoso,
poceado,
nadie oirá tu grito allá al fondo de todo,
no por eso
no lo des.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, agosto de 2009)

jueves 10 de septiembre de 2009

Se hace de noche


riendas sueltas del destino,
rutas perdidas
se hace camino al andar, dijo alguien que sabía escribir.
Mientras tanmto,
lo que tanto esperé sigue sin llegar...

Vuelta al nido,
Última vuelta de los pájaros
cada cual procura volver a su enramada
y aquí solo intemperie y frío.
el viento en remolinos le baja una bandera de polvo
llegó la lluvia
y yo que descarté mi raíz...

ruta,
ruta perdida
que se arma y se desarma cada noche,
cada vez,
¿dime dónde te encontraré?

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, agosto de 2009)
(este lo tengo que grabar para que se entienda un poco (¿más?)No sean malos y háganme acordar, porque al negro, hay que correrlo pa´ donde corre)

lunes 7 de septiembre de 2009

Nada al caer esquiva al suelo

Padre,
padre.
padre...
heredé de tu realidad varias mentiras...
padre,
padre,
padre
No cumplas tan solo con tu trabajo
haz cada día,
algo en apariencia imposible.
Algo rayano al milagro,
pero
padre,
padre,
padre,
somos una herida
al que el mañana le arrastra un carro de sal.
a veces pienso que
ya que estamos en esta postura estúpida de sumisión...
sería mejor morderse los labios
y pensar que lo peor
es que no hubiera nuestra triste figura opuesto algo de fuerza al viento al doblarse.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, agosto 2009)
(Dame dos piedras para frotar, para emular al Sol que nos abandonó)

viernes 4 de septiembre de 2009

Andrómeda



Perdoname...lo desprovisto de esta cara
ya no me quedan de esas sonrisas de cotillón;
se arruga mi corazón de papel crepê.

Intentás arrastrarme a bailar
pero estoy...
como con el tobillo esguinzado,
sabés...
Ni decidido
ni dispuesto a esperar,
como algo desubicado,
esta fiesta no es para mí.
No deseo ser rescatado,
ni morir
no es por mí, ni es por vos,
dejá el cielo en su lugar
justo ahí,
que quiero ver mi galaxia de lejos girar;
aunque te enojés
¿Qué más da?,
creeme que la resignación,
no es algo que gratis te lo dan.
A mí también me jode,
y no es culpa de nadie que mi mundo no sea de aquí,
vos, decí lo quieras,
yo,
no tengo otra que quedarme acá,
solo con todos.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, agosto 2009)
(Desde mi asteroide, para Cecilia, para mí (¿se puede?), para tantos y tantas incomprensibles, problemáticos, inconformables, e inconveniente sensibles a esta atmósfera seca.
"Lo que nos mata es la sed, che...")

martes 1 de septiembre de 2009

Moai (a sueldo)


¡Cuanto frío!
Hace siglos que no nos movemos
hace siglos obedientes:

"Armá la cara
que nos van a escupir con oro".

Pero nada esta vinendo
nada está llegando
las cosas no mejoran ni empeoran
solo cambian de lugar
no me queda más que mirar al viento
como cambia de dirección
con los ojos entreabiertos mientras espero
que se acredite un dinero
en una cuenta que me dijeron han abierto
en un continente lejano que no conozco;
donde dicen que me precisan,
que me estiman,
que vedrán a visitarme,
que me enviaran un relevo
del que ya, acalambrado, estoy dudando...

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, agosto 2009)
(Inmensa obra los Moai, espero no se enoejn por haberos utilizado con fines pedagógicos, es más yo aprendí a insoirarme en su caras para afeitarme medio dormido)

sábado 29 de agosto de 2009

voy a enseñarte a caer (del suelo)



La carretera arde.
Líneas con dirección,
sin sentido
vueltas siempre en redondo
no puede ser que aspires nada más que a esto
no podes creer
no puede ser
pero no necesitas creer, lo que estás viendo cada noche,
lo que estás sintiendo
caer y caer
como fichas de un viaje en el que viajas secuestrado en el baúl
un viaje sin destino conocido,
y que a este paso,
no vas a precisar pagar...

El Poeta del Asfalto (Buenos Aire, agosto 2009)
a que estoy "dedicador" este se lo dedico a Mr. Ash, así nomash, y sin saber porque.

miércoles 26 de agosto de 2009

Disfrazao´ de gente



Mientras el amor viaja por una ruta lejos,
no puedo evitar intentar caminar
por el campo minado
y estallar
mientras mi compañía parecen ser fantasmas.
Y esto sucede a merced del viento entre cuatro paredes.
No termina más esta guardia desde la trinhcera.
Pómulo marcado
mirada navegando en ojeras
estan mis ojos rotos
esta mi piso gastado
de visitas con insomnio.
Me duele el paladar de tragar saliva,
los tendones de saltar adentro
con la cruz que carga la mitad
y pesa el doble.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, agosot 2009)

Este es para todos esos medio "chúcaros" que tenemos la personalidad así medio sin teminar. Sin revoque en las paredes, digamos. Y forma parte de una cosa que se me ocurrió agrupar bajo el nombre "Aunque no viajes" y que estoy rumiando, por ahí

domingo 23 de agosto de 2009

Cuarto

aureola púrpura
vaso de vino vacío,
el quinto quedó atrás
Después del tercero
ya te quedaste sin medalla
ni te acordás de donde venís,
tenés la mitad de un poema,
la mitad del tiempo,
la mitad de la respuesta.
Sumando el techo y el piso,
son seis los muros
Cuarto,
compartido y maloliente.
el de la guitarra desafinada,
sea tal vez el cuerpo más atractivo
pero es muy tarde...,
los vecinos...
Barco que se sueña navegando sin darse cuenta
clavado en un banco de arena,
es la más oscura
la sombra entre las sombras dentro mío.

Inquilinos de una estrella que se apaga,
Cuarto,
dividiendo la mitad que te queda,
es como se llega
a eso que llaman mañana.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, Agosto 2009)

viernes 21 de agosto de 2009

Marchamos, como todos.


No confío en costumbres
ni en sabidurías que duermen por siglos.
Pero hay un camino por donde quise andar, y no anduve.
No hubo indicación,
no sé donde quedaba.

De la civilización tan sólo me ha tocado.
Sólo el ruido,
el ruido
y el ruido.

La herida no pudo más que supurar,
no pudo soñar o simular que nunca estuvo ahí
Se estrechan los callejones,
se ensancha lo que no supiste entender.
Por más quebrado que esté,
Es obvio que te encuentras mirando desde afuera del vidrio
Como ríen los demás...
Es inútil simular que ese cristal que no endulza
no te está rasgando la piel.

No pudiste comprnedeender
que irías entendiendolo de a poco.
No es tu culpa,
Pero no te detengas a lamentarlo
Porque el tiempo se ha acabado.
el tiempo de esperar
tu tiempo.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, agosto de 2009)

miércoles 19 de agosto de 2009

Leña verde


Ni quince tenían tal vez,
y ya ardieron
echando un humo olor a plástico en la esquina,
duros de fríos, bajo e Sol de la mañana.

Ellos pasaron de largo la noche y la gente que los mira
consumirse no tan lento armando con una lata vacía
la fumata de los restos.

La cruz les hicieron,
tiene lágrimas negras,
como en un crematorio de esperanzas
echando la humareda más triste
que estos cielos tengan noticias.

Es el futuro acalambrado
con un veneno tan barato que da asco.
Con un rejunte de excusas tan nuestro...
con la inmensa pena del abandono,
con un ardor de razones que sin razón nos matan

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, agosto de 2009)

domingo 16 de agosto de 2009

Potencial poema bajo la influenza del tamiflú


Mientras los rígidos de siempre
brindan abiertas clases para flexibilizarse
hasta lograr estornudar en su propio ano
a los enseñados a comer de su propia bosta,
Tristes tuertos
invaden el reino de los ciegos
y sin emoción comprueban
que ya quedan pocas cosas que llevarse por delante.
Avanzan en tropel
hasta que se pinchan su ojo bueno con su coronas de lata
y comienzan a toparse las cabezas unos con otros
con gran dolor y tremebundo estruendo.

Ellos soñaban con crear una escuela
donde se enseñe a enseñar a los que no saben aprender.
En decirle a sus súbditos
que ellos no eran así como creían ser.
Soñaban con inventarles caras,
contárselas
y divertirse viéndoles la que ponían.
Pero ahora todo se ha malogrado
en este poema macabro que escapó de mis manos al quebrarse el tubo de ensayo
y que en un parpadeo termino
para sumarme otra vez a la cifra de los ciegos.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, agosto de 2009)

(Alguien sabio dijo que la vida es como un inmenso hospital donde los enfermos están poseídos por el extraño deseo de cambiarse de cama. Vos y yo, que no somos tan sabios, que ya tenemos el quetejedi paspado, tratemos de que no nos sigan acostando al lado de un muñeco multimedia diseñado para encima nuestro cada madrugada.)

viernes 14 de agosto de 2009

Callejón



Unos cuerpos,
familia, tal vez, durmiendo sobre cartones
una pintada en la pared, con error de ortografía
Un lata de aluminio rota donde alguien habrá fumado
una muerte no tan lenta.

No sé si sabrá ese hueco húmedo bajo la escalera,
o algún simple ladrillo de esta ciudad toda,
de como sale un hombre,un ser humano,
de la tristeza.
De la necesidad de cada cual de su espacio
del veintiuno por ciento de IVA,
de la miseria,
de como va coronando dinastías crueles.
De que una teta en una pantalla es pornografía,
de que un par de zapatillas
puedan costar lo que gana al mes un jubilado,
es simple ley de mercados
oferta y demanda,
relación costo/beneficio,
libre albedrío
democracia.
Normalidad.

De que somos luz,
de que a pesar de lo de adentro y lo de afuera
hay que seguir brillando.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, agosto 2009)

martes 11 de agosto de 2009

Puntos vacíos



el yuyal ahí al costado
la tarde que se la va desmayando encima.
El cardo ese,
nunca supo donde iban los trenes
apenas siente que no siguen pasando
pero asomado a la mitad del durmiente se sabe intruso.

Se los veía venir, recuerda,
parecían dispuestos a todo en su corredor de fierro.
Se los veía venir, e irse largando humo.
Ahora sólo queda la pupila quieta del acero desnudo
ensayando al cielo un tibio guiño anaranjado

La tarde envía al viento a decir
cualquier argumento gris
para llover.
Ningún oído que atienda,
ninguna voz que oponer.

Alambrado caído,
Soledad,
herrumbre
y nada.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio de 2009)

sábado 8 de agosto de 2009

Postales de un séptimo día



dos o tres mesas vacías más allá,
la voz del noticiero en el televisor tiene un aire grotesco
el pibe pasa vendiendo unos claveles como sus ojos,
que no dan más.
Va recostándose en su nada,
inclinado por las mesas.
Tal vez quiera consultar:
¿por qué demora tanto la respuesta?
pero por educación como tantos calla.
Yo bajo por vergüenza la mirada
y le veo los pasos torcidos sobre el mosaico gastado
por el paso de los años y la desidia.

Tal vez encuentre un rumbo entre todo este desvarío
así como por milagro.
Tal vez, más tarde,
cada noche cuando se saque los zapatos
miré una estrella y desee preguntarle:
por qué el camino
no pasó por el amor.

El Poeta del Asfalto, Buenos Aires agosto 2009

jueves 6 de agosto de 2009

párpado de nostalgia



Una canción.
Una canción en la radio.
Una canción en la radio ahora.
El dial estaba allí,
por hacer algo la encendió.

Son cuatro las paredes,
Cuatro los hielos,
cuatro los dedos de altura del amargo Cynar
en el vaso que hace un instante besó.
Cuatro
los tiempos del compás.

Pareciera marcarlos el traqueteo del ventilador.
Ella sentada allí se queda como encantada.
El reflejo del Sol en la pared del edificio de al lado le ilumina lo verde en la mirada.
Tal vez
intenta recordar con quien bailaba aquella vez...
pero el tiempo no retrocede,
más bien avanza.
Y esto ya forma parte de todo cuanto la posterga,
otro poema sin rumbo en que no te digo nada que no supieras al levantarte en la mañana.
Un paisaje común de barrio,
así nomas.
Una muestra más
de como desperdiciar el tiempo.
De tantas y tantas cosas que el mundo nos señala inconvenientes
pero de las que a gente como ella,
o como yo,
nos costaría mucho arrepentirnos.
Nuestro instante diario de ensueño a quienes en lucidez
no hallamos respuesta.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, julio de 2009)

lunes 3 de agosto de 2009

P e a r l

A veces
me da miedo
y el vacío
es un enemigo al acecho


algunas sostengo una mirada

una voz

que se hace dueña del instante
-perpetuo-


otras
el dibujo que hace en el aire
se ........ e ...s ....p..... a...... r........ c........... e

y aparece el temor a olvidarla
a no poder continuar
colocando perlas a un collar
que por momentos

parece des-hilvanarse.

domingo 2 de agosto de 2009

Valor

Recién se levanta.
No se pregunta si será un buen día.
Eso se verá más tarde.

Conecta el enchufe,
la resistencia tardará algo más de un minuto
en calentar el agua para el mate.
Es un pobre inventario el que pueden armar sus ojos a esta hora,
en breve cruzará aquel marco como un sexto de las veces y no tendrá nadie de quien despedirse.

Es como un general al que obligaron a hacer carrera.
El suyo
es un mundo de papel y soldados de plomo.
Todavía se anima a decir que aún sueña con la gloria cada tanto.

Ahora enciende un cigarro,
busca rajaduras en la pared,
tose dos veces.
No le duele lo lento del amanecer invernal.
Él,
esta hecho también de esa sustancia de la que se arma la historia.
No sé porque como tantos se dice (y tal vez sueña) combativo.
Yo lo veo más bien dormitar en su trinchera.
Se despabila algo,
toma un sorbo de amargo y con toda su inconstancia
se queda mirando el horizonte
esperando que la oposición deserte de algún modo.

Espera, diagrama,
sueña,
espera.

Sigue esperando.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, julio de 2009)

viernes 31 de julio de 2009

el minotauro que no quería ser

Entre los límites que ahora se me permiten
cambio piedra por corazón sin pedir permiso.
Cambio un sueño que soñaba por algo un poco más real,
no un privilegio,
no un salvoconducto.
Algo entero,
con sus espinas y pasadizos
y terrazas abiertas.

Algo que esté bajo el cielo,
no encima.
Algo en donde pueda cruzarme con vos sin preaviso
y no tenga otra más que ser esto que soy,

y te busca.

miércoles 29 de julio de 2009

Brillante era

Era de los espejos,
lo correcto no se me parece,
¡jay!
que debo hacer yo que Soy...

¡Era!
¡era!
Era brillante, plateada,
donde lo cierto se ve menos.
¿Qué debo hacer?
yo que no soy lo que se diría hermoso,
yo que no tengo para cortarme alas

yo,
que tengo fuerte las manos
pero no de que sujetarme.
¿Acaso debo arder en el cielo?.
¿Sangrar,
como señal que trae el día?
dime, dime
espejo, espejo.
Espejo
que no se me parece.
Con mirada callada,
con ojos de silencio
yo te estoy oyendo.

El Poeta del Asfato (Buenos Aires, julio de 2009)

domingo 26 de julio de 2009

Down, down, Jones

inconcencia en blanco,
todo es esta intemperie
donde la conveniencia arroja
una multitud de cifras como dardos.
El mundo gira en ciernes a otro día
son de tinta y papel sus venas
que bombean un desánimo pausado.
Yo lo veo errar sin rumbo
El mundo...
Si tuviera valor aún lo respetaría
Pero como un suicida que no se decide
ni es suicida
ni descansa

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, julio 2009)

(Advertimos que este poema fue el último calificado como inconveniente por la calificadora de riesgo "Gardel y los guitarristas" antes de no poder pronosticar su propia quiebra)

sábado 25 de julio de 2009

En el charco del recuerdo

Hay una nube color olvido,
Que llueve y llueve.
Por acá,
por allá.
Va y viene.

Y no siento el viento que la trae.
No entiendo nada.
Sólo veo gotas golpeando
sobre todo lo que has sido.

Aprovecho los domingo para salir a caminar si llueve.
Por que así,
si lloro,
nadie se entera.
Y si grito una furia sujeta,
tal vez me tape un trueno.

Se confunde todo en el aguacero.
Se mezcla en el color de esa nube.
A manotazos,
a ciegas,
intento sacarte de ella.
Y al disiparse la niebla,
no traigo más que heridas

Y no entiendo nada.
Y no tengo más que dudas
Y esta certeza de no saber donde te encuentras.
Y esta frase suelta que apenas cumple con la rima.

Sólo sé lo que veo.
Que cada vez que te recuerdo llueve,
muy a pesar mío.

Y se va tu recuerdo con el agua,
porque el agua no recuerda.
y llueve
y llueve
y llueve.
Y nada contesta a nada.
Y nadie se entera.

Llueve,
y llueve,
y llueve.
Sin respuestas,
sólo malditas gotas
que golpean.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, aprox 2005)
(Para todos los que buscaron,
buscan,
buscarán a un desaparecido.)

martes 21 de julio de 2009

Hay que buscar más

Lo diarios que tal vez alguien lee dirán
que de alguna manera
financiarán tu próximo coche.
Pero algo se robó lo que creíste inagotable.
Tu juventud,
gota del mismo mar...

Rueda por la pendiente
se confunde su color,
yo la miro adoptando su transfondo por instantes
La contemplo cual lágrima
derramarse hasta el borde la mesa.
juega a que desborda
y girando, busca inútilmente sus alas
mientras cae transparente.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires junio de 2009)

domingo 19 de julio de 2009

Bordes y contrabordes

Es verdad que no resistiría un somero exámen de eficiencia.
Es verdad que no estoy preparado,
es verdad.

Yo no tengo una antena para transmitir
- en todas direcciones -
- no sé con que sentido -
mi ánimo disconforme.
Disculpe en todo caso;
desde esta ignota línea quería nomás
dejarle mi sentir simplemente
para que tal vez le ayude en reflexiones.

Entiéndase,
yo no me metí con su propiedad privada
hasta que terminó alambrando cuestiones
de las que aún no quiero separarme.

Busque por favor la manera
de que no tenga mi inocencia que pagar peaje hasta en mis sueños.

Es eso todo.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, julio de 2009)

jueves 16 de julio de 2009

de la tierra sin mal



"El Sol ilumina,
sucede que das sombra."
Rasgada piel del siencio
el ruido del transito quieras o no quieras
insulto
gozo o desilusión.
y esas moles de cemento
que dibujan algo como un cielo

deseos ajenos vestidos de trueno te gritan tus sueños
averiguan tu paradero
adivinan tu intención
cualquier día de estos
te dicen lo que hacer

"El Sol ilumina,
sucede que das sombra."

Esta es mi pobre explicación,
lo que he logrado saber
Tú,
que vas naciendo,
yo tengo esperanza.
Tal vez logres inventarnos
algún color nuevo
entre tanto mal presagio.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio de 2009)

martes 14 de julio de 2009

Poema para rezagado

Ya sería un año más viejo
si viviera en Auckland.
Aunque no sé si podría pronunciarlo.
Un año en tan sólo un cuarto de vuelta atrás.

Por ahora...
sigo a 34 grados y monedas del Ecuador,
muy lejos de tu cintura.
Sigo sentado acá mientras el mundo sigue inclinándose sin pausas.

Calle sin sentido
blanco miente la Luna en un farol a mi ojos cansados.
Ruido lejano,
pueda que sea el basurero
pero pareciera tarde.

Materia impenetrable,
pequeña brisa
Niebla esfumada
todo insiste en perderse,
todo se deja llevar
todo.
todo.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, julio de 2009)

lunes 13 de julio de 2009

Huelga de soles



cansado de tanto inútil ladrillo que se traga la luz,
de tanto sin sentido apilado
juego a desarmar manzanas enteras
para no morder.

diamante negro
prisma de viejas ilusiones
absorbiendo ahora el brillo de todos sus costados.
Debe haber un espacio más amplio...
hay que buscar más,
hay que juntarse a poder verlo...

gasta suelas
un beso de cemento oscuro
marioneta del tiempo
razón deshilachada
me va cansando
ese regalo que nos están cobrando
cada día de rodillas.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio de 2009)

viernes 10 de julio de 2009

a una vereda que extraña mis pasos



Un trago largo
desordenándolo todo.
Se vació el licor de otra noche
viendo el mundo desde afuera.
Al tope de un largo estandarte
flamea una vez más mi silencio;
ya es otro de los días iguales

Arremangados al trabajo de hacerlo se van.
camisa blanca las nubes,
así se arrugan.
El Sol va trepando otra vez entre los cables
haciendo guiños dorados en los vidrios de mirar al este.

Me dijeron...
que hay una vereda que extraña mis pasos.

Polvo del tiempo,
manos del que no pidió nada
amanece para ojos que miran
el horizonte cercano.
Al barrio
Dios le sigue quedando lejos

¿Quién te enseñó esta forma de ser?
¿este siempre madrugar
al tiempo de vivir?
el silencioso oficio de quien dice la palabra justa.
A afinar la canción,
bien o mal,
de seguir siempre...

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio de 2009)

jueves 9 de julio de 2009

Deportivo empate

Es de noche
(yo siempre estoy de acuerdo con que sea de noche)
Leo en voz baja un papel tirado en el piso
pegado por la mugre a las baldosas.

Si esto no fuera un poema,
diría que no pasa ni el loro.
Pero soy así de destartalado.
Escribí veintisiete hojas en el wordpad
antes de cerrar sin guardarlo.
Perdí la tarde entera.

Archivé una palabra cierta
adoré cosas mundanas
estrujé una guitarra
y era todo estrofa ya cantada,
todo puentes inservibles

Acepté mi rol de mitad de tabla.
Finalmente tomé un vino
y salí andando
(para cualquier parte)

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires julio de 2009)

lunes 6 de julio de 2009

Signos de muerte



aunque un dolor te escarbe sin piedad los huesos, recuerda.
la flor se cierra y cae a la tierra de nuevo
esforzandose en recordarlo todo
para reabrirse después.

Hubo un tiempo en que no estabas,
no podías preguntarte si vale o no la pena.
ese tiempo volverá tarde o temprano
pero mientras tanto
todo el mundo es algo.

No olvides:
los dinosuarios,
la juventud
la sirena en las calles nunca encantadoras
la gente de acá, u otra esquina
patrullándose a sí misma en vez de vivir.
Si eso sucede nuevamente
no te endurezcas
abríle la puerta del pecho
que nadie quiere allá afuera cobijar al duende
tal parece

esta,

cada noche

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio de 2009)

sábado 4 de julio de 2009

¿Qué representará "el otro" para "nosotros"?

Los autos arrancan y frenan,
doblan sin poner la luz de giro.
La gente reclama a viva voz por su derecho,
y no esta mal que así sea.
Meten un papel en una urna,
elige todos los días
A veces pensamos que se elige.

Ellos están ahí dentro.
Siguen ahí adentro.
En día de elecciones,
o en cualquier día.
Son otros pibes,
siempre los mismos ojos.

Sin abogado
ni futuro.
Abandonados a los dientes de la perra suerte,
sin visita.
Siempre la misma temprana condena.
Guardados en institutos de menores,
como los viejos en asilos.
No están en el imaginario,
ni en la promesa del candidato.
No existen.
Casi nadie va a jugar con ellos un rato
al fútbol atrás de los paredones.
Nadie les pregunta como quisieran que fuera su futuro.
Que es el propio nuestro.

Presos.
Sin promesas de mejoría
dónde no se elige la marginación.
Olvidados,
dónde arrumbamos a la sombra
a todo lo que no produce,
lo que nos molesta,
lo débil
simplemente
a que se muera.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, octubre 2007)

jueves 2 de julio de 2009

Progreso, le dicen




Progreso, le dicen.
no creí vivir para ver que pasara.
Están asfaltando la calle donde crecí...
el ruido de las motoniveladoras,
del taladro,
son como un insulto en la cara;
los gritos de un capataz de tiempo que arrea
todos aquellos recuerdos que se van
sin ni siquiera huellas en el cemento cruel.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, mayo de 2009)

martes 30 de junio de 2009

a las once menos cuarto

tiene algo de maternal la mañana
después de dar a luz: gira en torno,
como si nos cuidara.

Tomando mate en el puente que cruza las vias
rotos escalones,
rotos trenes
desechos de andar al tranco.
de idas y venidas
de trabajar a lluvia o Sol duro.

Hoy es domingo,
como un séptimo de las veces
ronda algo como un duende de la siesta las calles del barrio
sólo se oye su grito monocorde rebotando en las paredes
y los cascos del caballo del botellero
en el sucio empedrado.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio de 2009)

domingo 28 de junio de 2009

Por el resto de tus días

la ciudad y su orilla cansada.
las calles sin salida
su tropa tirada
toda de anemia
forzada a seguir viaje.
sus próceres de arena,
sus batallas que finge perder
sus luces siempre invitando
su puerta abierta a un exilio

que da justo adentro.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio de 2009)

miércoles 24 de junio de 2009

Pagando por un espejismo



Como un monito de organilllero
alguno se reirá de mi pirueta
de mi mueca,
de mi voz algo torpe
y mi espalda ya torcida.

Moneda a moneda se suda,
se juntan y se apilan.
Moneda a moneda caen,
se precipitan,
ruedan hasta casi perderse.
lo invalorable
lo despreciado
lo que confunde
quitan el sueño al tintinear
allá en el fondo de un mismo lodo
todo junto y manoseado.

Escuchá,
escuchá pibe como caen las monedas.
No repitás dos veces los errores.
Miráme.
Mirame cada día,
como pago como un gil,
por un espejismo.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio de 2009)

domingo 21 de junio de 2009

Garúa



Ningún lugar,
nada más triste que donde llueve sobre el agua.
Tormenta sobre el río
el viento sopla y sopla,
hasta encontrar su tono natural en tus oídos

sos parte de lo busco los domingos...,
¿lo sabías?
la moneda que se acaba
la razón para mi voz
mi intención de decir,
que aquí estoy y quiero estar contigo.

Relámpago sobre el agua
Como en otros tiempos
Todo está listo para ir,
voluntad,
rumbo,
camino,
tus pies.
Todo estás listo conspirando,
Hasta el cielo invernal, que suele enfadarse,
nos brinda con piedad este domingo su más fina lluvia.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio de 2009)

viernes 19 de junio de 2009

ciento trece escalones
La ciudad por arriba,
parece un hormiguero
cada cual cargando su hoja,
su veneno,
su tarea
su amor,
sus veinte monedas de plata
Tal vez por ser uno de ellos,
no tanga valor mi alegato.
Tómalo entonces como súplica o ruego.
Mirálos toparse unos con otros,
intentar llamar torpemente tu atención ,
alejarse confundidos en la bruma.
Simplemente no quieras parecérteles...
no le des lo que esperan,
dales...
lo mejor
de lo que aún puedas darles.



El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio de 2009)

miércoles 17 de junio de 2009

Estuario



Función invernal,
debo parece un alfiler olvidado aquí
desde el cielo.
Tal vez el mundo no sea pequeño,
pienso
en el inmenso escenario de la arena.

Parece un legislador
el cangrejo en su lentitud aparatosa
cumpliendo su itinerario con lateral burocracia.
Se va prendiendo, como aquel, con sus pinzas de lo que tiene a mano
sólo que él no sabe esconder,
ni acumular.
A la boca se lo lleva.
Come hasta saciarse,
y luego ya no más.

Un ave pequeña, muerta de sueño y frío
con el pico hundido en las plumas me vigila.
No me saca los ojos de encima
mientras agarro una piedra,
y la tiro al ras del agua para que rebote en su camino.

Sigo caminando,
mis dedos se mancharon de playa.
Las uñas son almejas que se me han subido a las manos.
El viento descansa un instante su fuerza bruta,
la garza abre los brazos,
da un pequeño salto en la ribera amarga.

No se anima a cantar,
se queda como yo mirando el río hacia su desembocadura.
tal vez ella tampoco sabe,
que hay más allá de esta tierra,
ni de estos días
que migran sin rumbo en bandada.

El Poeta del Asfalto (Avellaneda, octubre 2008)

sábado 13 de junio de 2009

Después andás con la tos...



Si todavía no se avivó, apriete el triangulito acostado (lease play), pueda que tenga que presionarlo una, dos y hasta tres veces si es que el Sr. Goear piensa que ud. se portó mal



Ir tomando constancia en esto de la poesía,
supongo,
debe se como jugar a golf.
Al principio de suerte harás un par de hoyos en uno,
más luego,
de incorporar la técnica,
informarte
y pensarla tanto,
se te hace de noche y no embocas la pelotita.

Odio a Cortázar, Borges,
Neruda, Vinicius de Moraes,
y la lista sigue.

Perder tiempo escribiendo en vez de arreglar el calefón,
che...
despertarse con cuatro grados ocho
y tener que ducharse con agua "on the rocks".

Perra realidad,
perra suerte que ya está empezando de nuevo a ladrarme.
La televisión y la mugre son lo único constante,
ella, hasta dice que olvidó mi nombre.
Yo, por las dudas, tengo en un cajón el certificado
de dice que he nacido desnudo y varón,
como tantos.
Ah... y que me llaman Luis,
ellos me dicen así,
yo digo que soy: el que canta,
el que sigue cantando
intentando tapar el televisor de la habitación de al lado
diciendo a cada instante la temperatura.
El rugido de los bondis,
el recuerdo de los poemas que cada vez me salen más malos
y la espada de Damocles
¡de que me tengo que ir al laburo!

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio de 2009)

viernes 12 de junio de 2009

Pendiendo de cabeza

Pendiendo de cabeza
Rebotando en las paredes
Buscando sin memoria
llegan los sonidos citadinos confundiendo.
La piel bajo tu mejilla
se está volviendo tentadora,
pero un silbido me confunde
y comienzo a dar tumbos.

La melancolía envía su eco,
vamos ciegos, volando no tan alto.
Inmunes,
como un vampiro cargado de rabia.
deseosos de, como todos, ser alguien
sin querer herir,
intentando entibiarnos,
sin saber bien como.

Siento que se está dando en cada esquina
Un simple negocio del que no formo parte.
Y yo,
buscando siempre en campanarios
lejos de la luz
pendiendo de cabeza
esa cosa transparente que me aturda por la mañana
por la tarde,
por lo que quede
de este rumbo extraviado.

Ni ganacias, ni quebrantos
sombra acogedora,
Sol asesino.
Bocinas llegan de lejos,
Comunes los días todos, tendrás,
sordos,
como la tos, o un adoquín.
mudos,
como la boca de una criolla
que imita tu cintura algo lejos.

En todo caso,
has que sea dulce la caida,
ensaya tu mejor sonrisa
y entrégate a lo grave de esta atracción.
en todo caso ponele la ausencia notas,
renglones, frases,
pero no digas adiós,
el tiempo por vos dirá cuando.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, mayo 2009)

Luego de muchos intentos infructuosos y de entender al fin en mi pobre inglés que debía permitir al Sr. Explorador que meta las cookies en donde más le plazca, retorno sin gloria y con canciones ajenas para amenizar luego de torturarlos con mis lecturas de los poemas.
El primero es un poco rocanrolero en castellano.


el segundo un poco psicodélico en inglés


y el tecero en portugués de esos como para mover el piecito


a... y un cuarto instrumental para los que no les viene nada bien.
Pueden largarse al bailecito, que no rompan nada, que Ash se fumó toda la plata.



pero ojo que en cualquier esquina reaparece El Poeta del Asfalto y sus poemas de la colección "Como asiento de bicicleta" (Fueron hechos para el culo)

domingo 7 de junio de 2009

Manos calladas



Viento noroeste:
vuelo de avispas
que se cuela entre el cemento.
Treinta y ocho grados cinco décimos
anuncia la radio.

Las manos del taller sin embargo no descansan
el techo de zinc irradia
algo parecido al Sol,
el hombre trabaja como siempre.
Sonríe entre sudores
no espera piedad del cielo.
El hombre,
más allá de color y creencia.
El de ayer,
nosotros.
El que vuelve a renacer en el hoy.
El que morirá mañana sin tener casi nada.
Bajo todo cielo,
surcado de sudores
en silencio clama.

Hermana, hermano,
yo sé que a tu humildad,
no le gusta que te nombre
Entonces diré tan sólo,0
que han pasado ya
muchos veranos de ignorancia y olvidos.

Devuélvannos nuestras vidas a nosotros.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, enero 2008)

jueves 4 de junio de 2009

Victoria (es no transformarte en tu adversario)



(Miro las injusticias,
el castigo a la bondad que brota de nuestra misma mano,
la mentira repetida...
me muerdo los labios y repito:
"Victoria es no transformarte en lo que odiabas...")

Madrugada cargada,
la ciudad y su tester de violencia buscando con afán el otro polo.

Hay gente que pareciera brillar.
El común,
tenemos una pierna más larga que la otra,
un hombro más abajo,
o...los dientes amarillos.
O sino un ojo que se entrecierra cuando nos enojamos...
mayormente terribles problemas
con la comunicación y el idioma...

que se yo...
tal vez sea posible alcanzar un fin como el de una película,
pero las más de las veces pienso que eso es perder el tiempo.

Yo,
a veces también, o más bien mucho
me encuentro atravesado por esa concepción heróica de las cosas:
lograr lo definitorio,
lo perfecto,
lo decisivo,
olvidando que interactuamos con otras voluntades,
otras gentes en nuestra misma huella.

Y a veces uno piensa, o ve,
que no son del todo como uno soño que serían a esta altura las cosas.
Pero ¿qué podemos hacer?.
¿qué más queremos hacer salvo no rendirnos?
Tal vez, simplemente ya no podamos hacer algo mejor a lo que hicimos.
Pero eso no debiera desanimarnos,
porque lo que vale,
según yo creo,
es seguir intentando.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, mayo de 2009)

martes 2 de junio de 2009

Panoramas



Pasó el domingo...
¿o se fué?...

A nadie se la ha ocurrido poner música
mientras desarman los puestos de la feria.
Golpean los hierros al caer en la pila
Golpean a los del resto del montón.
Golpean
y
golpean.

No sé porque volví a los "porqueses" hoy...
a esperar ver llover,
a las frases largas...
A no decirte que sin vos, la hoja de lo bello
se me va poniendo amarilla
sin remedio...

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, mayo de 2009)

domingo 31 de mayo de 2009

Dejá, quedate el vuelto




billete de olvido,
color que no vale nada
déjalo ahí,
por las calles de la ciudad
sobre el cemento mudo
que el viento se encargue ya de él
u otro lo levante como bandera
vos seguí como venías
que no te aturda tanto grito
que vamos uno a uno,

andá a buscar la pelota al fondo de la red, pibe.
limpiate la escupida en la cara que te cae de la tribuna y tirala
para que saquemos otra vez del medio.
no te saqués todavía la remera
que aún en canchas sin garantías
para los que quieren en serio jugar
el partido siempre sigue

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, marzo 2008)

jueves 28 de mayo de 2009

Queda alma



A veces siento a través de tantas paredes
latir al cariño que pudo quedarnos;
como a un reloj che, que cuando descartaron al basurero
el golpe sin querer le acomodó las pilas
y ahora sigue allí marcando una suerte de ritmo estoico
revuelto al fondo de todo.
Ignorado, tal vez,
pero con el mismo sentido de siempre
el de querer ciegamente que todo esto suceda.

A veces lo escucho,
te digo, detrás del pudor de las miradas...
dentro de los pechos,
a través de tantas paredes a ese relojito que se acordó de andar tarde...
y me parece entender que es esa la música de las grandes ciudades
su suerte banda de sonido como es del campo el canto de los grillos
o del mar
un soplido que no se rinde
grabado al fondo
de los caracoles muertos.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, marzo 2009)

miércoles 27 de mayo de 2009

Huanquero






Huanquero ó Guanquero :"Este moscardón de aspecto intimidante llamado wanqóiro o waironco (quichua), en mapuche se le llama shiulliñ, ipapúppa (aymara), en Santiago del Estero es más conocido como huanquero o guanquero. Llamado chilalo, chilalu, misquila o tapalu, en Salta se lo conoce también como pampacu."
Fuente: www.folkloredelnorte.com.ar

y así se llama el modelo de avión que se ve en la foto e inspiró este poema.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, Abril de 2009)

domingo 24 de mayo de 2009

Changador de versos



Cansados del nocturno trabajo a destajo,
del desvelo de Luna llena en cada claro se reúnen:
sindicato de las aguadas
piquete de lagunas
protesta de los charcos
donde se calma la correntada y las orillas están solas.

Saperío, ranal
protesta larga de hasta que amanezca
o un poco antes, casi.

A los saltos quieren librarse de su yugo de sombras
de ser los últimos despiertos
para ver monedas de Sol apenas.

Las luciérnagas organizan pequeños apagones
al caer la tarde
y los grillos cada tanto acompañan solidarios.
Pero a la larga sólo quedan los batracios y sus justas quejas.
Solamente cuando parecen desfallecer
el rocío les alcanza un vaso de agua a sus gargantas hinchadas
para que entonen el último tramo.

Escuerzos de lomo hinchado,
sapos medio indignados
ranas amarillas y verdes amontonadas
a puro grito quieren hacer olvidar la noche por estos pagos
y sin querer la nombran para siempre.

Como tantos que intentamos en vano librarnos
de nuestro canto cotidiano
sin saber que es para este oficio tan sólo
que nos han dado alma.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, abril de 2009)

Changa: Ocupación esporádica y momentánea.
Changador o Changarín: El que ejerce o vive a changas.

jueves 21 de mayo de 2009

Yo no me caí del cielo

pesado mástil
espaldas soportan banderas y filosofías varias
difícil separar
esta conmigo lo mejor y peor de mí
renuncias difíciles de ver, cada día,
la de seres con buena voluntad
con quienes te cruzas en veredas por instantes.

Pero las cosas buenas no se difunden,
no se destacan,
no son negocio.
Cada día las antenas de la pálida
intentan venderte una vergüenza portátil
una manera nueva de entender lo inexplicable.
Intentarán implantarte lealtades a lo cambiante,
pero la vida es lo único que permanece,
y vivir,
se vive por uno,
no es hacerle un favor a nadie.

Paciencia,
sonrisa, saludo.
Renuncias difíciles de ver cada día
las de gento como uno.
Yendo de frente,
vendiendo cara la derrota, allá afuera,
vos y yo estamos vivos.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, mayo 2009)

martes 19 de mayo de 2009

brillar no siempre significa tesoro

gente enfundada en hierros
buscando la quinta pata a todo
rumbo decidido,
siete mil vueltas
autopista equivocada.

deseos volando muy arriba.
tarde cerrada parece más tarde.
Tal vez algún secreto detrás de esa ventana
tal vez nadie

Más ahí: la ciudad,
la herida cotidiana
el sordo ruido de golpes,
esos labios de cemento
y su hablar constante

Para lo que decís la respuesta es silencio
No es tu intención seguir jodiendo
pero mentira que todo da lo mismo
mentira que cuanto peor: mejor.

Otra vez amanece
y la plata se quema en los techos.
Mientras otros sueñan con tu pesadilla
vos con dos pies en tierra,
soñás con que levante el barrio

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, mayo de 2009)

sábado 16 de mayo de 2009

¿desea continuar?

Archivos recientes
Herramientas,
contar palabras
tibio zumbido a color
Verdana catorce
El PVC no reemplaza mi brazo
electronics arts al ingenio
estoy sentado, algo cansado
una mosca revolotea y se posa en la pantalla
que une y separa.

A veces querés llegar donde no has ido,
a veces te conformás
Insertar desde el portapapeles.
Importar estilo
seleccionar,
borrar.
convertir texto en tabla
Ir a...
reemplazar
Sí /// No

Habría que asomarse,
romper esquemas,
combatir el miedo con un saludo desacostumbrado
un gesto (todavía) naciendo que nadie se esperaba
correrse un poco del anhelado centro,
porque justo al lado del borde,
allí,
es donde se empieza a estar cerca.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, mayo de 2009)

jueves 14 de mayo de 2009

Seis de la mañana (demasiados "me parece")



El Poeta del Asfalto y su dinamismo sin precedentes, ahora sólo en audio,
¿y qué?.

"...A vos parece que se te enganchó el ayer
y lo trajiste a la rastra sin darte cuenta..."

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, abril 2009)

martes 12 de mayo de 2009

Sequía

Esto es una prueba leída de unas cuantas grabaciones que parece que se dieron a la fuga a borde de un pendrive. Si alguien las vé, me pega el chiflido.
Espero que se oiga. (El poema, eh)



Renové el vínculo porque no sé que pasaba...
cualquier duda consulte en: superados@porlatecnologia.org


Saludos
Luis


Sequía.
Seco andar despierta polvo
carreta del destino
la de nunca decir nada,
hay quien se duerme en su vaiven,
y hay quien de pensar en lo que falta se devela.

un pichón que rema contra corriente aprende a sentirse vivo
una planta verde nada, inclinada
le pide que se calle a un viento que no puede saber que lo sienten.
su murmullo ya nace agónico
apenas si se remonta con vergüenza,

Unas matas desprolijas amarillean el campo más allá.
divididas, aisladas con su soledad nomás de la que se arrepienten a veces.
Todo en silencio, todo en calma.
futuros que no empiezan,
todo es una farsa montada,
el aire es de fuego
que importa
después de todo,
aquí ya no respira nadie.
Duran tan solo,
como si se hubieran acostumbrado a esta espera
simulacro de vida que hace de cuenta que algo está llegando
sequía, y sequía,
¿dónde se halla el que da las tormentas?

el ojo que mira no encuentra nada verde
la esperanza parece haber partido a horizontes lejanos
Sol anclado aquí, duro,
nubes solo mástil, sin banderas,
sin lugar, sin lienzo
el viento quisiera jugar con ellas
pero faltan de nuevo a la cita.
faltan y faltan

Paciencia rajada, seca
¿de que charco ya beber?
arrozal abandonado
acuarela en amarillo
mírala de a poco marchitarse en este tiempo lento
sequía y sequía,
sequía tres veces
el hambre retuerce estómagos
las vacas se van doblando
sobre un campo que dice:
cuando el agua no se descuelga
no hay nada que hacerle
renacer será cuestión de otras tardes


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, abril de 2009)

sábado 9 de mayo de 2009

Cielos de perfil

Tierra a prueba de milagros
pez que jugó a ser roca,
la bajante lo sorprendió aquí,
tal vez pensó que el aire también era algún mar,
ahora yace de costado.

Las hormigas trepan con sus pies los escalones de plata,
poco a poco le van deshaciendo su obstáculo convexo.
Parece que han dejado la cabeza para el final,
que hubieran accedido a una última voluntad de seres sumergidos.

La de ver por una vez el cielo
con un ojo sólo aunque sea.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, abril 2009)

lunes 4 de mayo de 2009

Forasteriando

Campos sin nadie
Lluvia de hasta hace poco,
pequeños bajones
Cuentas claras las de tu rosario de charcos
La mañana sube,
Adquiere temperatura mi calvicie indefensa
Pero es un hueco tan sólo en la tormenta
el horizonte de aquel lado y del de allá
están aún nublados
(siguen nublados)

Acredito un dolor en la rodilla izquierda
Tengo ganas de gritar para asustar a aquella bandada de cotorras
Le debo a tantos una sonrisa...
Perdóneme este pequeño desbalance mientras
miro la cicatriz verde que hacen las líneas de alta tensión
entre la construcción, y la construcción aquella;
entre esa casa y la otra casa.

Camino de asfalto algo rajado
con mi caracol a cuestas voy,
intento huir de mi cárcel mundana
y no hago más que trasladar interrogantes.
Pero hay razón para toda cosa,
hasta para pensar en que no hay razones.
Yo, entre la inclemencia
creo tener el abrigo de una esperanza a la que me aferro;
soy una ínfima parte de lo que avanza,
voy buscando lo que una vez miré de lejos.
Aunque ya sé, y me han dicho, que hay que apurar,
Voy con mi mala postura,
con mi sombra algo encorvada
con mi paso cortón como para alargar el trámite
aquerenciado en estas soledades.

Escuchame por una vez...
La tormenta no sigue,
La tormenta nunca se detuvo,
es sobre otros cansancios que llovía...


Siento de refilón un relámpago,
levanto mi vista al primer trueno
y soy una de las tantas cosas
que el viento atropella en su huída.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, abril de 2009)

sábado 2 de mayo de 2009

Goose Green



Astral vacío, balcón que da a la soledad.
alguien llamó verde a la pradera
es fácil equivocarse en parajes de idioma extraño.

Risas y llanto de un tiempo pasado,
es la del viento la única voz que se escucha aquí
ahora y siempre luego del eco de batalla.

Apenas sobresalen del suelo,
son blancas y muchas sin nombre ,yo no quiero hacer distingo.
Yo hasta aquí con mi voz llego
el verano austral fue más oportuno y trajo flores
yo apenas esta visión entre las lomadas
siguen y siguen,
nadie las movió de allí.

Hasta aquí llego y me vuelvo,
vengo, soy, digo, sigo,
las otras se quedan entre leyendas y sueños
oyendo el viento ir y venir entre ellas.

Unos pocos inician las guerras
otros las ven pasar
muchos las pelean
no tantos las terminan

No pregunte si mate o té,
beben ahora del mismo sin regreso.
Están, yacen, siguen allí erguidas en su silencio,
apenas sobresaliendo del suelo.
Ni siquiera este viento en su loco vaivén,
nadie las moverá.
No,
no se agache,
no las cuente
son acaso doscientas y algo de cruces.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, marzo de 2009)

viernes 1 de mayo de 2009

para ser leído por expertos





experimento número 80mil...
haga click en cada imágen para agrandar, empieza en la de arriba (espero).

jueves 30 de abril de 2009

Avanti poppolo

Cero a la izquierda del poema.
Puedo asegurarte que no será agua
lo que brotará de tu costado,
igual dalo en afán de compartir,
si es eso lo que quieres.
Acá no hay mostrador,
defensa del consumidor,
devolución,
ni nada más que esto que ves
a lo que nada agrega esto que digo.

Subordinación a tus deseos
y valor,
yo de suerte no sé.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, mayo de 2009)

martes 28 de abril de 2009

Poema a la sombra

El Sol parece un relámpago contínuo.
Paisaje de acetato brilla con su luces prestadas
a pleno mediodía y sin pedir permiso.

El pampero corre,
yo me reservo los pasos para más tarde,
Me mira una calandria que comparte mi refugio bajo las ramas,
Me mira y me mira.
¿Querrá mi brazo?
¿sabrá que escribo la palabra:
pá-ja-ro?

¿quién sabe cuando llegará la calma?
Acá la sombra parece húmeda de tan tupida,
más allá la tarde arde.
Llamarada de pastizales,
combustible del viento.
¿Cuándo se acabará lo que se acaba?.
¿Qué acabará pasando cuando se acabe?,
cuando se cancele la distancia,
cuándo todo se detenga...

En todo caso parecerá raro ver siempre las mismas nubes ahí colgadas.
No sé que pasará si pasaría,
no sé si el aire se acostumbrará a estar siempre en el mismo lugar tan fácil
como me habitué yo con mi mochila invisible
a mi peregrino oficio de ser casi nadie,
de este siempre llegar
para volver a irme.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, abril 2009)

domingo 26 de abril de 2009

Sin sosiego




Sin sosiego.
Nadie dijo que no puedes correr hasta ahí,
ni que va o no a esperarte.
No corras,
aún sin aparente sosiego.

Ciudad, ciudad,
¿cuál será el próximo perdido paso?
¿la próxima baldosa que juntos abandonaremos por siempre?
Vas más alto que las nubes,
más alto, pero ya no subiendo.

Uno devuelve el saludo,
la moneda que olvidó el de adelante al sacar boleto en la máquina expendedora.
Uno devuelve el aire que inhala
siendo que el aire no es de nadie.

La máquina que vende el boleto antes era alguien,
recibía un sueldo,
el boletín de calificaciones de sus hijos,
a los amigos en la sala,
una burla por ser del cuadro rival las gracias.

¿cuál la próxima estación de este rumbo sin sentido?
No me considero,
socialista, rebelde, ni neoliberal,
Quisiera meterme en la cabeza un disco de Invisible
y desapareciendo oírlo a donde vaya.
Te dejo la mitad de un durazno sangrando
me voy a recobrar el juicio que dicen que perdimos
desde su tendenciosa tinta
desde sus juzgados torcidos
inclinados siempre para el mismo lado.
Su lado.

Estoy por abandonar ese mundo,
este,
donde tal vez nunca he estado.
Pero no logro salir debajo del dintel de la puerta,
esta lluvia furiosa parece sin fin,
parece mañana nunca,
parece nada.

Tal vez, quizás, puedas pensar que esta gotera
está salpicándonos más que a ningún lado.
Que la tiene y la tiene contigo,
pero nadie sale ileso de esto a lo que no nos han invitado.
A todos nos sucede,
es bajo otro pedacito de cielo que no te toca nunca
que las estrellas brillan impunes.
Pero su luz tarda tanto en llegarnos
que cuando le vez el guiño eso fue a hace mucho tiempo.
Años luz esperando,
son todas ilusiones banales.
No me hagas caso e inventá tu propio cielo.
A la merda con la política,
con el preámbulo que supuestamente precisamos para hacer lo que ya sabemos,
y en el fondo nos conviene.

Hacé la tuya a pesar de todo,
lo mejor, mejor que puedas,
La virginidad no es sacrificio ni es nada,
es a veces suerte y de la mala
entre las multitudes diría intransigentes
si no tuviera que ir a buscalo al diccionario.

El Poeta del Asfalto (marzo 2009 vaya a saber donde y en que estado)
(el vínculo al tema de Invisible (a los que nombré en el poema) es una pequeña prueba piloto para empezar a subir audios de poemas. ¿andará? Gracias Abstrusa por decirme como.)

miércoles 22 de abril de 2009

Un tal Santos Vega

Se te resbalan las suelas entre tanto forcejeo,
lo de enfrente siempre parece más grande,
más decidido.
Bien o mal aprendiste a defenderte como gato panza arriba
pero esta caída es distinta a las de hasta ahora
y de tan distinta parecida.
No queda nada bajo tus pies
estás volviendo al suelo.

No elegiste los obstáculos,
tal vez ni el camino.
Comprendo, no dispones más que de lo que fuiste consiguiendo;
¡Jay!, sombra, sombra
sombrita
ni una manta para el frío que te va entrando
no más almohada que tu cabello largo.

Capilla ardiente la tarde,
tus ojos son ahora una plegaria:
"Borrále las huellas a mi dolor.
Si soy o no culpable,
si es esto real o no, que importa
¿cuál sería la diferencia?
este es el fin.”

El Poeta del Asfalo (Buenos Aires, marzo de 2009)

sábado 18 de abril de 2009

Choque de mundos.

Para unos es la cumbre
lo que para otros el naufragio.
Choque de mundos,
artes y aparejos,
apariencias y cansancios.
Verdades, sabidas o sueltas,
al fin verdades.
Si no tienes medida en mente,
nunca te ha de alcanzar
aquello que abraces por más que te pese.

el pesquero hace un surco al mar que el agua borra.
pesca de arrastre o anzuelo, pesca
de madrugada o mediodía u oración,
nunca es tarde
pesca que pesca,
pesca lo que puedas.

Redes rebosantes, para algunos depredación,
para otros el pan diario.
Agonía,
puntada final donde el tiempo sujeta un botón de esperanza
formas para otro fin, reunidas,
aquí, incendiado de aire yace lo que se ha pescado.
El viento gira y gira,
boquea un ser plateado.
Collar de nada engarza al aire una centolla
mientras disimula su emoción
una estrella descolgada que nunca soñó llegar tan alto.
Intenta una lenta caminata mientras que se va apagando,
y en su letárgico paseo no sabe que muere,
pero muere,
y no lo sabe.

Danza de todos los días,
panzón tal vez arenquero pechea la inclemencia,
detrás
altanero va fumando uno más largo
de cabina alta y elegante, como galera.
Va en zig zag, borracho de merluza,
tironea entre las olas.
Cortejo de gaviotas los sigue,
escolta de cormoranes.

Razón y ánimo del hacer fuerza,
temblando en un rincón imagen de brazos abiertos
virgen de los pescadores
manos curtidas se persignan y encomiendan a su gracia
antes de cada salida de puerto,
luego, ya no hay tiempo de acordarse.

El pesquero hace un surco al mar que el agua borra;
Dale gracias al que siembra sin esperar que llueva,
al que colma sin esperar las gracias.
Pero no hay tiempo de rezar aquí en cubierta
mientras una manta raya pide saltos que la maten.
Mundo demasiado liviano,
demasiado etéreo.
Inútiles branquias, ojos abiertos al espanto y la sorpresa.

Más allá,
un perro de bigote entrecano se entretiene triturando una langosta
aquí, a mi vista,
es de un pulpo la pupila seria que se torna oscura y entristece.
Es inmenso el mar,
su redondez se ha tomado el último trabajo de captarlo,
aunque nadie la llora.
Resbala su cabeza,
se desentiende y casi que cae si en donde tuviera.
Mira ya la nada de cara al cielo.

Sin querer en apariencia tomar parte de este carnaval de sombras,
la veo como se retuerce y seca hasta el dolor,
se reseca y se sigue aún más secando
Y al aire pareciera
que le gusta este trabajo.
Mastica y mastica el perro,
ladra,
tose y se babea en la cubierta que sube y baja.
Me tomo de la baranda por no caer,
marea este final mientras un viento punzante va y viene,
gira y gira,
da la vuelta y da la vuelta.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, febrero de 2009)

martes 14 de abril de 2009

Las diez de última

La noche interminable
un oculto reloj que dió las diez de última
se va quedando sin cuerda.

La canilla goteaba,
era el silencio lo que se oía
Otro día que no pregunta por vos,
las visitas venir, vienen cada tanto,
pero te vas quedando sin tantas cosas que contar.
Sin casi nada nuevo que decir.
Los mosaicos deben seguir fríos,
el baño demasiado lejos.
La cama del hospital al final de un pasillo
al que no te asomás hace días.
La ventana a un patio interno
donde sólo se oye llover
y a los camilleros que se ríen y bromean.

Una persona esperando
entre las miles que hoy esperan
los brazos:
moretón por todas partes,
ya no queda ni donde hundirte el próximo suero.
Sos dos ojos cansados buscando detalles en el techo las horas,
taconeo viene y va por el pasillo
Es la vida que se apura por dejarte viejo
la vida de trabajar,
quedar pelado y doblar la apuesta
que vendrá a juntar las fichas que quedan
en el bolsillo que pensabas escondido.

Sabés,
sus dedos largos revolviendo,
no van a hacer cosquillas.
Y vos ahí,
otrora taura,
la canilla que gotea,
el silencio,
las noches que no se te pasan más
mirando el techo sin poder moverte
bajo el peso de la sábana.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, marzo 2009)

a JMB
Taura: Guapo, bravío.

domingo 12 de abril de 2009

Empalme de nuncas



Trocha angosta
la de agarrar las curvas abiertas y con calma.
Al frente miriñaque
Ritmo cansino,
punteo con nostalgia
chacarera de un triste.

Notorio,
como un tren de vapor atravesando el invierno con su piel renegrida
Riel a estrenar
faltan mil leguas
perdido por perdido no hacen dos y lo sabés,
la fogata se va apagando
la caldera se desincha.
no hay quebracho,
no hay caldén
¡jay!
y a vos te queda tan sólo esa guitarra.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, abril de 2009)

viernes 10 de abril de 2009

Acordate, gil

Colgado y con boleto,
Oxidado el marco de la puerta
que amenaza con rebanarte el meñíque.
Indice algo hinchado,
PeBe¿y?
sin pasamanos ni estribo,
chupa,
tira pa´abajo el remolino,
intentar no perder este último tren
ni rendirte ante sus ruedas.

Vas abriendo viejos despojos
en bolsas nuevas
¿Recordarán los perros
aparte de verlo todo en negro y blanco?,
a más de ladrar y ladrar sombras.
¿A más de resignación?,
¿tendrán registro y memoria
de lo vivído y visto por la manada?.

Como será este progreso
que acá me vez de nuevo acostumbrando
a buscar en los tachos mi diario sostén.
Con un lápiz labial que a medio usar tiró alguna
en la tapa de este
te escribo el final del poema,

"¡Bienvenida clase media otra vez!,
¡a revolver!"

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires marzo de 2009)

martes 7 de abril de 2009

De cabeza pa´l empeño

Agria la sal,
Esquirlas en el pulmón
no sé como saldré de este estallido
despedido o parado.
Puñal de neumonía,
En barra cualquiera es guapo
cuando te encara la huesuda,
más de uno pedimos al rincón que vuele la toalla
Dale, vamos che,
deja el llanto
sacá los pies del fangal,
que abajo hay otras flores
de estas que quemó la vida helada
esperando su turno de crecer.

Que vos perdiste,
no es tristeza para nadie más que algunos cuantos con suerte
la vida sigue y uno es tan innecesario para casi todo el resto
que no habrá canción de despedida,
ni casi que murmullo.
Tal vez se oiga quejarse a la pared del cuarto
de la falta de tu sombra,
de los tangos que a viva voz so oían
en aquellas noches en que escribías agachado contra la mesa
versos que al olvido fueron.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, marzo de 2009)

domingo 5 de abril de 2009

Dejaré mi corazón para que lluevas sobre él

Algodones sin proa para navegar
¿deslizan o ruedan?
se van tierra adentro
parece que alguien las tira o más bien parece,
¿qué parece que tiene?;
un pie de aire que tiene parece
con el que va tanteando desde más arriba
la huella que los vientos le han abierto.

Tiene un poco de frío y sueño,
una forma algo grotesca con que espanta a la aves de su paso.
yo plantado a la masa la veo que pasa
vengo a ser algo así como su testigo.
Sombra me hace como recordándome
que es libre y animal,
que se va rumbo al horizonte
y que se llama nube
mientras escribo el punto final a este poema
que casi de nombrarla se me olvida.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, marzo de 2009)

sábado 4 de abril de 2009

29.000 metros por segundo

Rotando,
cada vuelta que da el mundo.

En otros tiempos,
el vino entibiaría el cuerpo rodeado de habitación.
Hoy nada se inquieta,
simplemente hace frío.

No sé si el mar descansará,
no lo veo desde aquí.
Si el que creó todo se habrá reservado para sí un cielo fuerte
o un nido de picaflor.
Si lo supiera te lo contaría,
pero puedo asegurar tan sólo que el plato del giradiscos se mueve,
sólo la mano sobre el teclado se mueve.
sólo el mundo sin que lo notemos se mueve.

El cielo enrojece en otro hoy que costará vivir
mientras yo voy a toda velocidad girando
sentado aquí.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio de 2008)

sábado 28 de marzo de 2009

Decíme que seguís tratando

Jugá la fichas que te quedan,
la casa gana al final después de todo.
Uno se va acostumbrando a ver sin más bajar la pila.
Todo ese tiempo en que estuviste tratando de ser alguien más
no fue tiempo perdido
te trajo hasta donde estás, otros no tuvieron tal suerte.
Sin errores esta vez hay que tratar...
de hallar el antídoto correcto,
o el veneno que de justo donde duele.
Jugá la fichas que te quedan,
la casa gana al final después de todo.
Jugá,
que algunas esperas
terminan por ponenerse de acuerdo con la muerte
para encontrarse a cierta hora.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, agosto 2008, de fondo tal vez Frank Sinatra y La orquesta de Claus Ogerman "O amor en paz" (once i loved))


Bichito de la buena suerte,
vaquita de San Antonio,
no distingue mano de tallo
abandona lanceolada hoja verde,
va subiendo entre cosquillas
a los dedos largos como tiempo,
por un momento detienes los gestos acostumbrados,
a modo de bienvenida,
Pero da unos cuantos pasos y se detiene,
Gira como quien piensa en volver por donde vino.
Como vos tal vez busca un camino,
aunque no insiste,
le cuesta entender.
Te quedas aún más inmóvil como rogándole que se quede
pero las dos manchas negras en su lomo,
parecen pupilas que dicen: lo siento
tal vez la tibieza de tu piel le quema,
nadie se dio bien a entender.
que importa,
ya era: no
antes que lo dijera.
Abre sus alas,
y se aleja sin mediar palabra.


El Poeta del Asfalto (Marcos Paz, Buenos Aires, enero 2009)
"Es una especie jodida la tuya.
La mía también."
NTVG

martes 24 de marzo de 2009

Marzo 24

La paciencia de la araña dió sus frutos:
la democracia
se quedó enredada en los últimos escalones
y no pudo salir de su espiral.
Fueron varios los que fueron en vano a auxiliarla,
probaban y probaban
pero ella resbalaba escalones abajo a pesar de los esfuerzos por alzarla.
Alguno que no pudo hacer pie rodó también prematuramente
con sus buenas intenciones y todo.

Los peldaños ardían,
las ilusiones eran todas fotos viejas,
para colmo alguno, sin querer, por ayudar le rompió un brazo.
Demasiado se esperaba de aquella pobre humanidad,
demasiadas expectativas sobre sus hombros delgados le habíamos cargado.
Se iban soltando uno a uno los dedos,
se iba tornando un tanto dramática la escena.
Uno le gritó un tanto descortés ya a esa altura: "¡Dele señora!, ¡ayude!"
pero ya no contaba con piernas bajo su tul enorme,
miles y miles ignorantes y con odio se las habíamos quitado
y ella mirándonos la inocencia a los ojos con dulzura
no podía decírnoslo,
ni nosotros comprenderlo.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, marzo de 2009)

domingo 22 de marzo de 2009

Radio frío

Careta obnubilada nos pusimos,
la de dioses provocando al mundo;
no le dimos sitio a la boca que ahora canta amor hacia dentro.
De todos modos la gente continuamos naciendo
sin oído para inocencias tal parece.
Con más olfato para los negocios que para saber lo que es
la juventud a flor de piel,
o la espigada figura de un nardo.

la calle: cualquiera
el día: domingo
podés ser vos, u otro.
La ciudad gira sobre su centro frenética,
permanente,
inútil.
Como un disco de éxitos que no se alcanza a vender bien e insiste.
La canción: la que ya sabés
(cambiala antes de que el disco y tu mente se rayen)
parece como si el cielo hubiera bajado un escalón
hay Sol y extrañamente hace frío
presuntamente verano.
Presiento que enero tiene oculta tras aquel muro su caballería ,
el viento toca su clarín,
las ramas altas completan el concierto
ni a la carga ni retirada.
Girá a cero la perilla del volumen,
y salí a ver que pasa,
que toca oírnos esta tarde.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, enero 2009) (y dale con querer poner 2008... ¿extrañás?)

sábado 21 de marzo de 2009

Agua-cero


Así
una noche
otra

mascullando sentires

permitir al cuore

decir que no deben ser las cosas
como son

aguantar algun chaparrón
o agua-cero

salir y ver

que el sol
siempre està dando la vuelta

y que uno

es

simplemente

inconformable.

Domingo largo

Un día la vida sin quererlo me tocó el timbre,
y tuve que despertarme luego de dormir sin borde.
Lloré esa vez, se ve que algo presentía
final de abrazo tibio que luego se olvida
en sonrisa estrenada por nada.

Primeros pasos dubitativos inseguros
como quien busca en teclas de un piano
melodías sin salirse de la escala.
Más tarde llegó esa patria de lunes,
esa cinchada sin suplente.
Pañuelo atado que traspondrá la raya tarde o temprano,
todo tiempo perdido.

Pero haceme acordar, che,
hoy que estamos de franco pibe crecido,
árbol un tanto chueco con sombra de ojera.
Busca clavijero de cintura,
cuerpo de guitarra.
Recordame música,
música la de aquellos tiempos
tócala de nuevo,
otra vez con torcidos dedos
para esta vez
saber escuchar.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, marzo de 2009)

miércoles 18 de marzo de 2009

Nadie sabrá quien eras tú, ni quien yo he sido.



Las estaciones y sus movimientos rígidos,
toca invierno.
Tal vez no haga falta decir
que se oye de fondo un bandoneón ni que es otra vez domingo,
como un séptimo de las veces.

Puestos de feria atrás,
chapas multicolores recién repintadas aquí,
la vieja estampa : Vuelta de Rocha.
Lugar en donde tal vez bajaron los abuelos que nunca te conocieron,
lugar en donde el tiempo se durmió.
hogar del barro el mismo que pisaron.

El Riachuelo serpentea y se abre a un paisaje opaco de Quinquela.
Yendo contra el Sol
es como te ves la sombra sin llegar nunca a pisarla.

Oigo a alguien que maldice el destino que tal vez eligió,
alguna riega un balcón todo sin flores.
La saludo con la mano y me saluda.

Miro arriba.
Disimuladas nubes, chatas, estampadas ahí
cirros tal vez
nubes una tras de otra,
estiradas,
curvas,
como vértebras.
Espalda de cielo encorvada de trabajar los días.

A contra luz
se refleja contra el agua aceitosa
la silueta de un viejo barco fondeado.
Le acaricio la madera porosa pero reacia a pudrirse;
lo miro de cerca.

La del hombre vestido de atardecer es su cara,
no se parece a nada más que a cualquier otro barco varado.
En un silencio profundo y largo aguarda algo que tal vez presiente,
quiero nombrarlo, pero el musgo su nombre le ha tapado.
Permanece allí callado,
se recuesta contra la orilla.
No quiere, pero algo ya lo empuja.
le escucho vibrar a través de mi palma con las leves olas.
Va pidiendo un poco más de luz,
un poco más de tiempo
no todavía ir a donde siempre es de noche.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, agosto 2008)

lunes 16 de marzo de 2009

Ajuste de cuentas

Encontraron al inventor del laburo a contramano en un callejón,
y se las qusieron cobrar todas de una vez.
Ya se imaginará lo que le hicieron,
hay que decirlo, ni tiempo de cuadrarse le dieron,
no eran muchos, pero la furia los multiplicaba.
La primera le hizo volar las gafas;
al mentón cerradas la segunda y la tercera.
Tambaleó, y se volvió armar como pudo,
pero ya era una lluvia la de golpes que le dieron.
Que se sepa que no moqueó ni pidió "basta por favor"
pese a la paliza qe le dieron.
La aguantó como pudo y se fe para la casa.
El domingo entero se durmió.
Se le enfriaron los moretones
y casi ni moverse podía ese lunes.
Pidió que le manden el medico para justificr el ausente,
para no pasar por peleador adujo malestar estomacal...

Ya sabés, y por si no sabés, acá va,
no me faltés nunca los lunes...
Andá arrastrado y bancala como puedas
piloteala y falta el martes en todo caso si venís muy filtrado...
Que a las excusas ese día nadie te las cree.

Es verdad que hay trancas que duran toda una semana...
pero muchas cosas se prueban los lunes...
el patrón,
de ahí en más lo puso en la lista de los curdas
le cortó e teléfono y el recreo para fumar.
Y así fue como el inventor fue víctima de su invento,
como el de la guillotina, y como tantos.
Poco poco en su cárcel de oficina
se fue acostumbrando a desaparecer,
y ya nadie sabe quien es, o fué,
si sale cada tanto de vacaciones,
o donde está.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, lluvioso marzo de 2009)

Tranca: Borrachera.
Laburo: Trabajo.
Curda: Ebrio, alcohólico.

sábado 14 de marzo de 2009

Pasó, pero yo vuelvo...

Remolino,
otra vez muchos ayeres que inundan este vacío de ahora.
El viento va y va sin motivo para arrepentirse,
sin embargo vuelve y vuelve.
Yerba de olvido creciendo entre dos piedras
ya es un incendio
humo se eleva loco sin razón,
sin señal que marque a donde,
sin nada a que volver.
Tres menos cuarto
el Sol reina en las calles, afeita adoquines.
Si sigue así de filoso no tardará en rayarlos
como a tu cabeza.

Contra el árbol de una esquina trenzaba su lazo la ausencia.
Vas amanecido.
Sin saberlo te quedaste mirando lejos un paisaje sin final,
esperando en vano la magia
como encantado.

Dicen que en la distancia se quiere más,
y yo no sé ya,
si te recuerdo o trato de olvidarte.
Estas ahí,
el humo se esparce de tu boca en silencio,
y el viento del recuerdo va y va,
da la vuelta y da la vuelta

martes 10 de marzo de 2009

Levanta, sí,
al luchador caído,
no su bandera,
No, no le devuelvas las armas
con la que tal vez hizo daño,
a sí, y a otros.
Tregua, algunos dicen demora.
Retirada, que otros llaman éxodo;
paz que busca un momento más propicio para el abrazo,
conciencia dicta:
por ahora aunque sea apretón de manos.

Por ahora y siempre sonrisa,
por ahora no nos rendimos,
por ahora,
y por lo que de el tiempo.

Levanta sí,
al luchador caído,
entierra las armas,
siembra una esperanza
aunque el tiempo se pronostique duro.
Calla por una vez lo mucho que tengas para decir,
y prefiere escuchar al corazón.
La gente puede cambiar,
abre la puerta
has de tu casa su casa,
y ya nadie tendrá que huir.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, enero 2009)

domingo 8 de marzo de 2009

Dia De II

Ser

mujer

haber sido
a lo largo de esta penosa historia

los cuentos
que quisieron vendernos


el prototipo
que pretende convertirnos

en un tipo de mujer
envasada

con etiqueta
de 'calidad'

todo este circo
'barbiesco'

ese apetito voraz
del 'esencial' electrodoméstico

que domestica cerebros.


Hoy, en un día cualquiera
uno más en la suma
renuncio
a perpetuar este sino.

viernes 6 de marzo de 2009

Tironeando recuerdos

Calles de tierra regadas de tarde las de aquel tu pueblo
aquí el viento despierta polvo sobre el asfalto
en rumbos que nunca van a llevar a casa.

Rosa de los vientos, despetalada,
prometiste no jugar tu destino a suerte tan sólo para olvidarlo.
Pero un pie siguió a otro sin pensarlo,
simplemente así,
como quien no quiere la cosa
como quien parece que no sabe lo que quiere
aunque en realidad no quiere nada.

Fue así,
así, un paso y otro paso,
como quien se emancipa de lo único que conoce
y por un instante de incertidumbre añora un tanto las cadenas.

Simplemente así, alejarse sin rumbo, sin pensar.
A una orden inaudita obedecer,
un pie,
luego el otro,
un paso y otro, y otro,
y otro más.
Y ahora: nostalgia,
cargando con todo,
con el yugo al pescuezo que no deja mirar atrás ni buscar un lucero;
con mil huellas ya estampadas en el barro.
Con el látigo que aceptaste tácito, lloviendo y lloviendo, que no deja volver.
Amontonando silencios,
Con deber todo el tiempo todo,
Con tener nunca casi más que nada.
Con esta nostalgia a cuestas que se te ciñe al lomo al tomar el repecho...
intentas concentrarte en el camino
pero recuerdos no son espejismo ni tampoco cosas de arqueología,
están ahí, pasando ahora,
ahora,
justo ahora.

El Poeta del Asfalto (Ensenada, Buenos Aires, febrero de 2009)

lunes 2 de marzo de 2009

Si escuchas con calma, nadie dijo que te odia

Ya sabés, algunos días simplemente apestan,
y no es que la humedad haga bajar el hedor de los mataderos.
El tren arranca para donde no tenía que ir,
Sigue y sigue.
Buenos días,
tus sueños se vendieron anoche tan barato
que lo que dieron a cambio,
no alcanzó a mover la balanza,
quieta la aguja se quedó
todo desecho,
ni siquiera una marca en la pared,
una seña que diga donde ir a buscarlos de nuevo,
un llamado a las buenas conciencias. Nada.

Deberás intentar una vez más con apenas tus fuerzas,
anónimo en la historia convulsa y arbitraria de cada día
la búsqueda de un horizonte compartido
con quien sabe quien y cuantos.
Vas viajando en un tren atestado,
en mal sentido,
los cuerpos entre sí se apuntalan,
se prestan sin quererlo sus sudores
mientras los rieles se quejan de lo cerrado de otra curva sin aviso.

Si fuera por el espacio deberías haberte ya asfixiado
pero algo en piernas te sostiene
hay quien sufre y piensa
que quedará por siempre aquí atorado.
Pero vos sabés,
si el viento pasa desde la lejana ventanilla,
tu espíritu también puede pasar.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, febrero 2009)

sábado 28 de febrero de 2009

Ría,
el mar que amaga entrar pero se queda,
oleaje leve,
paredón,
viento que a veces cuenta cosas,
otras veces alienta de a poco olvidos
mano que hace las veces de visera
horizonte que trae tormenta
arena y piedra,
no podrás distinguir las huellas aquellas
de las huellas nuevas
un ave pasa volando al ras del mar jugando a hacer espuma.
Viento del este,
voluntad que empuja las olas
que pregunta la mía...
pregunté por su nombre.
la inmensidad no quiso contestarme.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, enero de 2009)

miércoles 25 de febrero de 2009

de vicuña fina el lado que vos te toca
Sonrisa cálida como poncho
de mil colores pintarrajeada,

sitio donde esperar
vientre dulce
vientre de espera
estar con vos piel con piel
como el viento todo el tiempo donde es alto.

Guardo entre las piedras del pecho
rescoldo que todavía puede encender un fuego si te acercas.
Espero que te llegue mi alegría
canción sin notas todavía, aquí me quedo.

Pensando en vos la escribí,
es sencilla de aprender, difícil de olvidarla
como a tu sonrisa.
No sé decirte nada más.

Rumbeando a donde voy, en carnavales se va la tarde.
Las flores de los balcones y el viento bailan en rueda.
Bombo ya, de Luna Nueva, el cielo de aquel lado;
cuero a estrenar,
sin una mancha entero de blanco.
Las pocas nubes serpentinas,
una algarabía de pájaros avanza entre canciones
desde el final de la calle.

Miro el azul entre muros encajonado,
las nubes al poniente,
son bandera superpuestas
que el viento le ayuda a agitarlas.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, enero 2009)

sábado 21 de febrero de 2009

Aguardando en vano

cesto incendiado
apagón de estrellas
tubo fluorescente parpadea suficiente para que lo veas
mosaico duro,
colilla pisada mil veces
pared pintada
"tu pesadilla es nuestro sueño",
la recuerdo bien,
ya casi no se lee.

Todo en su lugar
todo donde no debe estar,
depende para quien
Tonta coreografía donde todo siempre
va un poco más allá de lo permitido.
y entre todo esto,
alguien aún espera que le den su parte
su papel,
en este mal, mal reparto.
Esta tumbado,
serenísimo, entregado
seco de sangrar
ni siquiera entretenido
del lado que no pasa el tren
sabe que el suelo no puede prometerle nada.
Hay otro y otro, y otro al lado de él,
otro y otra y otro más, al lado mío
viendo disfrazado de realidad esto estático que sucede.

El Poeta del Asfalto, (Buenos Aires, febrero 2009)

viernes 20 de febrero de 2009

Escalas intermedias

Remolque obligatorio,
la tarde gira como un barco enorme
que vive escribiendo postales.
Un carguero llega a puerto sin anunciar.
Le adaptaron la cubierta para llevar algunos contenedores
pero se lo nota de la vieja guardia,
de paciencia, brújula y bodega.
Se aproxima,
no hubo tormentas de amor,
huele a lejano
quisiera que le quiten de la espalda la sal
pero intuye que aún no es tiempo.
Va obediente hacia la dársena con los ojos cerrados.
Sabe no vuelve a casa,
la soga de amarre es como un brazo más
que le tiende un muerte lenta
a su oxidado fantasma.
No sabe a ciencia cierta en donde está,
pero piensa que encontrará otra vez
un camino para salir a la inclemencia
de otro siglo esperando nacer.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, febrero 2009)

sábado 14 de febrero de 2009

¿Tenés un sueño, o es el sueño quien te sujeta?

no vive, ni consiste.
La veo colgar:
una bandera triste
de tanto el viento no querer jugar con ella.
Tal vez no le perdona su orgullo,
De tanto estar ahí fue perdiendo colores,
se fue asomando al horror por no animarse a ser buena.
Se fue olvidando la ternura.
Cada vez más
cada día
de golpear, de no perdonar
ni oír.
Mucho menos escuchar
o permitir algo insignificante como continuar con vida
ni bajar nunca primero la mirada
ni aceptar derrotas,
ni asumir pasajeros triunfos con humildad

Yo opino que ha destruido sin orden,
que ha construido a desgano,
es justo que allí se quede dormida en su milagro de estopa.
Ella es libre de haber amado tanto,
libre de haber odiado
yo no encuentro algo que la justifique.
Ni su supuesta pureza ni sus oscuras persecuciones,
ni a sus hermanas, ni a ella.
No les perdono bajo circunstancia alguna el haber encabezado sus batallas.
Simplemente que se queden allí,
lo más olvidadas posible,
acumulando hollín y espanto.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, enero de 2009)

lunes 9 de febrero de 2009

Tal vez nos enteramos mal

Un viento dobla en seco,
en la calle del fracaso.
Dobla y redobla.
y tal vez...
y tal vez venga por mí, y por otros tan ingenuos como yo,
y no me quejo,
en este casi, casi tango en cuatro tiempos y sin baile

Hay sombras,
si,
hay sombras.
No sabía que fuera tan alto, o tal vez,
haya alguien más, acompañando, o riendo,
en esta mala, mala noche.

Noche sin vuelta atrás,
lucero
pupila se duerme tras las nubes,
espera que exhaspera
esquina malhabida,
penúltima de las sin ochava.
No se ve ni lo que va, ni lo que viene.

tiempo del medio,
tiempo de poner contra la pared la espalda y esperar,
no demasiado tiempo,
no tiempo de armarse mejor,
ni de barajar y dar de nuevo.
Tiempo apenas
de que reabra el lucero su párpado de nube,
de que un perro que hurga bolsas se pare a mirar
avisándote sin querer que a la vuelta de la esquina alguien se viene.
Que cierres el puño y aprietes bien los dientes,
o huyas a esconderte.

Con la sorpresa de tu lado te sientes fuerte,
pero las nubes se descorren y está detrás tuyo la Luna.
Tu sombra proyectada sobre la esquina
pone a quien sea que venga del otro lado parejo sobre aviso.

El perro ya corrió,
una mitad adentro tuyo le dice que también corra
a otra mitad que ya se cansó de esperar que todo vaya a peor.

¿Para qué?
¿Por qué no puedo encontrarte?
Tal vez nos enteramos mal,
nada personal,
pero nadie va a retroceder,
ni puede avanzar así
estancado acá.

Cuatro de la madrugada, tic, toc.
La calle huele
a eso de que están hechas las desgracias.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires enero 2009)

viernes 6 de febrero de 2009

Algo es algo


Tres
a la vera de un camino

juntadores de letras

acomodadores de palabras

silenciando gritos
gritando silencios

con la ilusiòn a cuestas

de pensar
que asì

tal vez

arreglaremos el mundo.

tal vez, tal vez

vuela al fin,
cruza rectas.
Sin intentos la pena no tiene razón
como el remordimiento
tampoco piedad.

Entonces
vuela al fin.
Caerás lo mismo
de todos los cielos
inventados o ajenos
sin volver.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, enero 2009)

miércoles 4 de febrero de 2009

Parias

Hay un mundo que no sabemos donde queda.
Hay un mundo girando en alguna parte.
Nadie nos apunto la dirección,
nadie nos dió indicaciones más que para perdernos.
Sin embargo vamos como enamorados sin cuerpo,
sin tierra bajo los pies
sin nada que sujete o de calma.

Para hablarnos del cielo,
bueno sería que primero nos dejaran verlo.

Sobre nuestras cabezas vacío,
y un lugar lleno de normas que no entiendo.
Sobre nuestras cabeza una espada pesada
y un brazo cansado de aguantar el peso,
una sin razón con ganas de acabar ya con esto.

Quiero que pienses en las dificultades,
en la imposibilidad de no encontrar cada día
nuevas y más dificultades de nuevo y nuevo.
En la incertidumbre de sentirte ya sin peso,
y que el mundo decida subir el ritmo de un momento a otro,
y no tengas más que salir volando despedido con la piel que te queda
Volando sin indemnizar ni despedida,
hacia la nada.

Sin embargo algo queda,
ocho vidas y contando,
sin embargo vamos
Andando,
soñando que vamos
sin tierra bajo los pies,
sin nada que sujete o de calma.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, diciembre 2008)

viernes 30 de enero de 2009

5,..6,..,7...?

Entre los párpados como globos puedo ver,
aún puedo ver:
se fueron y apagaron la luz.
Llorar o abrir más los ojos
no sirve de nada.
Soledad sin pensar,
hacer, hacer,
nada esperar,
como a quien desnudo sorprende mayo
y quiere en vano detener el invierno.

Crecer, en tu mundo, de golpe o no crecer,
semilla desparramada,
alguna cayó en la correntada,
otra en pedregal o despeñadero,
y vos
¿qué podés saber de un ternero perdido enredado en la cerca?,
de esos ojos abiertos.
De la canción que es siempre la misma,
de la sensación de abrazo que puede suplir casi cualquier muerte,
de bailar con un alambre de púas que se va ciñendo al cuello a cada compás
más,
y más,
y más.

Vos, aquel,
¿qué podés saber de antemano de lo otros podemos hacer o decir?,
de si vale la pena oírme o dejarme ir,
o cortarme de raíz directamente acá.

No entiendo para que pasa y no deja de pasar este tiempo sin descanso,
vos decís tener razón y sin embargo mientras vos soñas un final,
nosotros vamos buscando como seguir.

¿Y vos?, más acá de allá.
No digas ahora que no podemos crecer.

¿Caerías?,
¿en serío caerías con todo ese silencio esperando por tus huesos?
Date vuelta, mirá el camino recorrido,
mirá el bolsillo ese lleno,
de lo que no querés mostrarle a nadie.
¿Te darías por vencido tan fácil?
Ya sé que ya caíste otras veces,
ahora al menos sabés que sos débil.
Tal vez la noche suelte por ahí un verso
que venga hacia tus huesos helados aún ladrando,
y tal vez en vez de enfrentarlo huyas,
y ese destino te siga el rastro setenta cuadras, lineal,
hasta encontrarte.

Huir no tiene sentido,
no hay final,
no hay retaguardia,
nadie que haga el aguante.
El aire,
la madrugada,
la bruma, amor de última hora, será la única caricia.

Pordiosero de sombra,
ganaste lo que no te dieron
perdiste casi todo:
el corazón, la cordura, los pasos...
Fuiste sólo una pequeña frase que agregaste al gran poema que se seguirá haciendo en adelante.
Hache de humanidad,
lugar vacío de donde despegaron mil pájaros.
Hemos bailado donde no se debía,
quedamos adeudando supuestamente una disculpa en el margen atiborrado de un cuaderno.
Decíla por mí,
vos que tenés las manos libres.

¿caerías?,
¿vos? con esos huesos.
Esos, que fueron tantos intentos
¿Caerías ahora?,
¿te rendirías mientras aún estás peleando como la primera vez?
Como el que sabe que no tiene suplente,
Ni revancha,
Ni toalla que vuele piadosa de ningún rincón,
¿Te rendirías ahora,
cuándo estás peleando como nunca?


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, 2007 retocado en enero 2009)

martes 27 de enero de 2009

ramal muerto

Corta la vía del tren el llano
sin terraplén que la separe de la tierra.
¿Pa´ que elevarla?,
si acá casi nunca llueve más que un rato.

Un nido de hornero en la “Y” de una rama,
unos pastizales agazapados a la vera,
un aire que anima a unas pocas mariposas a que bailen,
y casi que más nada

Se pierden los rieles bajo la tarde cansina,
son como un talismán que la pampa se guarda en el pecho.

Los trenes de tanto en tanto, en la cosecha,
van a descargar los silos y les sacan lustre.
Pero ellos de tan angostos,
hartos del sin sentido de la espera
no pueden reflejar el cielo.

Hay que dice
que ayudaron a fundar un país tal cual es ahora
Ellos apenas presienten que se acortan ya las tardes,
que termina mayo y vuelve a doler el silencio.
Tan sólo de tanto en tanto,
de madrugada en madrugada fría,
el rocío les nublará la piel con su beso.
Y en su deber duro es eso todo lo que aquí pueda esperarse,
y el tiempo pasa,
y ellos lo saben...


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, agosto 2008)

sábado 24 de enero de 2009

Ve, aunque esté oscuro

Ensilla,
espuelea.
Respeta del más grande al más pequeño.
No hagas caso a ley ni señores
en tu conciencia esta grabado el estatuto
Si vas a descargar el brazo
cuidate de no arrepentirte luego.
No galopees, que el mundo no tiene la culpa de tu demora.
Anda al trote apenas que la huella,
es el polvo del que venimos y al que estamos volviendo.

Lleva el chambergo de ala ancha por si no escampa la lluvia,
pero de tanto en tanto levanta la pera
y pedile un favor a las estrellas.
Lleva tabaco si tenés costumbre, y unas alforjas bien llenas
que el camino se presenta largo.

Ensilla,
ve.
De cada sitio despídete,
que no hay regreso.
Se llega para volver a partir
a espera de ver un Sol que vuelva a ser el Sol.
Ve,
pese a las sombras: confía.
No temas aunque lo pinten oscuro,
nadie que haya vivido más de un día
no tuvo aurora.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, diciembre 2008)

miércoles 21 de enero de 2009

Chupate esa mandarina

Antes de maldecir al bosque,
antes de serruchar ilusiones vecinas,
Antes de andar arrancando cortezas de otros
sacudí tu propio árbol y fijate
si no se cae de madura la respuesta a tantos males.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, enero 2009)

martes 20 de enero de 2009

acuse de recibo nº 2

imagino
que es tan buen lugar como mi casa
para confesarme

aqui

bajo el sol.

suerte a ambos.





john ash.20/1/09

sábado 17 de enero de 2009

donde nunca hubo camino

¿A dónde te irás cuando se apague el fogón
y la noche siga?,
tendrás que saber por dónde es
o intentar otra vez el no perderte.

tener lugar es casi todo
discutirlo cada vez,
es casi un sacrificio
como querer a quien nunca te quiso
o preguntarse
¿Con quién va andar mi sombra?

¿Quién
siguiéndome la luz de este cigarro
tomará el mismo rumbo?
¿quién?,
esta u otra madrugada
donde nunca hubo camino

¿Quién?

¿Quién con los zapatos embarrados?
con la misma insistencia inocente
va a repetirme las palabras duras
de tanto juntar silencios.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, enero 2009)

martes 13 de enero de 2009

Che, tango, che

Estos giros de la orquesta de Pugliese,
tienen la belleza y la sombra del amor
que sólo el desinterés alcanza a atesorar.
La parsimonia, si,
algo de dulzura,
como el Sol que entra en la habitación de un convaleciente en pleno invierno
a bailar arrastrado en el gastado piso un tango tibio
que tal vez no vea nadie...

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, enero 2009)
(A la memoria de Don Osvaldo Pugliese)

domingo 11 de enero de 2009

Obstáculos

Bórrenlos de la lista,
nadie debe recordar sus nombres de cara al barro.
Avanzar,
avanzar no importa sobre quienes,
tomar, repeler.

Estás en el camino, como una piedra,
lastre que impide el despegue,
un extraño en el lugar incorrecto,
un extranjero que nunca aceptaremos,
un intruso en tu propio espacio.
Apartate, tomaremos todo
........no será suficiente
tomaremos todo
........no será suficiente
tomaremos todo
........no será suficiente
Avanzar,
avanzar, empujar, obtener.
¡Eh, vos!
Yo no tendrás nombre para este día y los que vienen.
Creo que no entendiste: junta tus cosas y largo.
Allá afuera está lloviendo.
¡Extínguete!

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, octubre de 2008)
(Casi sesentamil aborígenes tobas viven en la provincia de Chaco (Argentina) desplazadaos de sus tierras ancestrales con violencia y títulos falsificados, aislados en tierras improductivas en condiciones de vida infrahumanas frente a la desinformación de los medios de difusión masivos que si brindan amplios espacios a las quejas de los productores de soja que cortan caminos a los que llaman compatriotas.)

jueves 8 de enero de 2009

Desvío

Borde del tablero,
¿a dónde moverás la próxima ficha de las quedan?
tiempo perdido hasta ahora,
piezas menores,
una mesa cerca de la ventana
día cerrado como ciertos labios
seco hasta el momento.
Moscas caminando por el canto de la madera,
el chirrido del ventilador de techo.
La parla de un televisor de esos de encendido obligatorio a tus espaldas
y el de la birome contra la hoja mientras tal vez en vano te espero.

Final abierto,
ruido de motores.
Diciembre se va por veredas anhelantes entre tal vez ruinas.
Peones colgando indecisos,
no escucho ciertos pasos

el poema no lleva nombre todavía.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, diciembre 2008)

lunes 5 de enero de 2009

"104 veces por minuto"

le quito a billy una frase
"te quiero 104 veces por minuto",
seguro que nadie le ha dicho eso nunca.

luego se sumerge entre las mantas
y se hace una bola,
una croqueta, digo yo,
una albóndiga, dice él.

"te quiero 104 veces por minuto", le repito.

¿solo?-dice él.

no puedo contar más deprisa-digo yo.



"hoy, te quiero ciento cuatro veces por minuto", frase de billy mcgregor.
gracias .




john ash 5 de enero del 2009, en capital del sur.

Cuando se acabe la esquila

Umbral,
Do,
Sol,
Re,
y otra vez do,
umbral,
un escalón más de los que tantos pisan,
ahí está el cantor

Las cuerdas están más lejos de la cejilla
que algunos de la soledad en las grandes ciudades
y él solo siempre está
Do,
Sol,
Re,
y otra vez do,

Lo miro ahí,
y le doy unas monedas como premio a su constancia cada domingo cuando paso
Yo,
que nunca pude verme bien la cara
no tengo quien me cuente como son esas tristezas que de cada tanto me aparecen,
pero deben ser parecidas a las que le escucho a él cantando.

Yo,
que al oírlo me detengo unos instantes
lo veo y me veo sin cambiar en un futuro, sólo, triste y aporreado
Yo,
que vengo sin conocerme
corriendo detrás de cada tiempo que se me promete
y puntual cobro en sangre lo que amo
la propia, si, que se me derrama
la mía, digo, que se me quiere escapar de adentro mío
por buscar algo que no sea esta espera.

Otra vez domingo,
semana menos,
otra vez tarde de milonga y espejos.
En el fondo del tacho suenan a poco las monedas.
Yo, que nunca pude verme bien la cara
la miro cantando antes de tiempo ahí en la de él.

Do,
Sol,
Re,
y otra vez do,
no sé ni para qué,

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, diciembre 2008)

jueves 1 de enero de 2009

Canción de las ocho menos cuarto

Terminal,
errantes que van y vienen
siempre del mismo sitio.
El tren que parte, es el mismo tren que arriba.
La gente llega sin llegar
sombra en las mentes,
eclipse total,
todo este desánimo es para que contra vos mismo te rebeles

algunos bajan cuando las ruedas aún se mueven
van por el andén hablando por teléfonos,
apurados,
siendo esto, siendo aquello
tirando papeles al piso

Tal vez en este instante una mirada entre la multitud,
callada,
inaugura así nomás un nuevo amor.
De seguro no es la mía,
ni la veo.
Un pie y luego otro,
percusión de molinete,
lenta procesión lenta,
yo voy.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, diciembre 2008)

sábado 27 de diciembre de 2008

F u g a



Parpadean los peldaños
se sitúan entre la

a

y

la

z

y se camina
a su vera.


Se mastica una historia

y de pronto

es un instante
que se borra.


Se siente
que el tiempo transcurrido

es : n a d a

y que lo que se vivió
es algo parecido a un sueño.


Se pregunta
a qué sitio va la memoria

cuando la conciencia
se va de viaje.



En carne propia

El colectivo atraviesa uno de los puentes sobre el riachuelo.
Extrañamente he logrado sentarme,
me pongo a mirar perpendicular al viaje el agua lenta y viscosa.
Pasa y pasa como una cinta contínua la baranda,
el motor en la subida ruge.

La ciudad despereza su boca de chimenea para continuar con los trabajos,
la muchedumbre avanza en silencio con el brazo en alto intentando tocar el muro al frente.
Va torso contra espalda un paso y otro paso.
Algunos en el apretujo ya no tocan el piso
al tiempo se cansan muchos
son arrastrados,
los de atrás si ver impulsan a los de adelante,
van ciegos.
Sólo los primeros llegan a abrir los ojos cuando el final les toca a ellos en carne propia entre la opresión y el calor asfixiante.

No te esfuerces en gritar: estamos yendo al revés,
es para el otro lado.
Los de atrás empujan como cuando vos estabas en su lugar
no ven la pared hacia la que vamos con el brazo extendido
repitiendo nuestro propio nombre hasta gastarlo.
pidiendo hacia dentro:
Señor, incrementa nuestra renta.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, noviembre de 2008)

jueves 25 de diciembre de 2008

el caracol de ash

me abro paso a dentelladas
y todos los dias
retrocedo algun metro.

aqui siempre hace frío.

es como si el tiempo
se hubiese quedado quieto
soportando las arrugas.

y yo mordiendo hueso
como una hiena exhausta.



dos metros menos.



25 de diciembre del 2008. john ash asesinando a frank capra.

Feliz navidad camión de la basura

Sur del Sur.
Habrá por ahí
un tipo vestido de Papá Noel
ganándose a sudor cada centavo
bajo el cielo del verano.
Ni una gota de viento,
la gente como si nada.
Algo de inteligencia que no cesa.
Virtudes de estar lejos del centro,
la gente sigue con la bondad promedio,
con los acostumbrados razonables gruñidos.

Saluda e ignora a los de siempre.
Tal vez sabe:
El salvador no vendrá de afuera.
Lo tenemos escondido en un armario
al fondo de todo allá adentro.

Veinticuatro, seis y algo de la tarde,
acabo de entrar del trabajo.
Mientras reflexiono sobre todo esto,
un estruendo viene de la calle
a avisarnos que la vida sigue.
Me apresuro a sacar la bolsa,
allí viene,
por la fiesta,
hoy un poco más temprano.
Como un arbolito con ruedas de la vieja tienda Harrod´s,
Echando un humo más negro que mis pecados
con sus luces naranja
y sus ruidos infernales.

Sobre milagros no opino,
te acariciaría a vos apenas
que sos parte de mi mundo.
A vos mesías sin promesas,
que no cambias nunca.
Te daría en la carrocería un beso,
si no fuera por el olor nauseabundo
y la nube de moscas que te persigue.

Abro la puerta de calle y ya se están yendo.
Pego un chiflido,
revoleo el brazo y le acierto justo al hueco
como si hubiera estado practicando todo el año.
Los muchachos colgados del pasamano festejan
gritan “Ehhh” con la mano enguantada en alto
y se van doblando la esquina.

No tengo dudas,
somos nosotros sobre esta tierra,
no vendrá de afuera.
Seremos nosotros o nadie.

Feliz Navidad,
camión de la basura.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, enero 2008)

domingo 21 de diciembre de 2008

Algo por nada

Lentamente nos rodea un supuesto enemigo que se va mimetizando a nosotros
el vagón bambolea maniquíes en el subterráneo
cada cual atiende su juego
su celular
su música no hecha por él,
su pantallita,
su que se yo.

Despreocupación
cada vez le cuesta más disimularse
desde nuestra miseria emocional y vana
Está también en tu cabeza,
piensa,
piensa
no desprecies.
Yo sé que duele,
no hay mala intención
sólo llamar tu atención mientras hablo.

Recuperar la calma como sea,
ayudará a que los menos salgan lastimados

Nos han llamado,
convocado en vano,
no podíamos ir,
estábamos retenidos,
incomunicados,
abandonados
medicados
presos
pasamos los días las noches
nadie vino por nosotros,
ensayamos respuestas entre las cuatro paredes que luego dejamos de preguntarnos,
convenciones básicas que pasamos por alto
saltando barricadas.
Ahora llegamos en bandada aunque nada nos une,
no esperes algo a cambio de nada
ahora somos gente que no ha aprendido a relacionarse
una nube de langosta trepando la colina que ves
y te da miedo

Recuperar la calma como sea,
verse en los ojos el temor mutuo,
escuchar antes de gritarse
ayudará a que los menos salgan lastimados.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, noviembre 2008)

jueves 18 de diciembre de 2008

Operadora: Comuníqueme con los que aún sueñan

Territorio que se desgrana cuando vuelves paso a paso
terrible duna vuela grano a grano,
se disemina hacia otras tristezas
a depositarse sobre otras esperas.

A vos te debo un canto,
si,
un: te quiero tanto
un grito beduino que le presto al Simún.
A vos también que has tomado mi turno en la rueda del tedio.

Dejo entreabierta la ventana
escucha la voz sincera,
no definitoria
no sobradora,
ya lo dice el refrán:
son dos cortas y una larga

Espero tal vez logre aunque sea una estrofa
refugiarse de este Sol en un pozo,
se quede allí vibrando cual garganta
y alguien beba mañana de este cariño que siento
reciba algo de este oasis
sepa que para los jorobados por la vida
existen más que espejismos

El Poeta del Asfalto (noviembre de 2008)

lunes 15 de diciembre de 2008

Entre nos

la ciencia alborotada
corriendo atrás de cada primer hallazgo
para publicarlo, venderlo
y luego desmentirlo.
A veces pienso contrario a mis ideas,
cerrar un tanto el círculo
a tanta contradicciones y confusiones
ser la gramilla que crece trabajosa bajo el bosque.
Lograr disipar entre todo las motivaciones que podrían unirnos a vos a él, a mi.
Comenzar a hablar,
Pero hablar en serio de las cosas que nos interesan
utilizando el peso de nuestra inocencia contra la pared de lo conveniente,
la zanja de lo correcto
tal vez saltarla.
Muchos van por ese cauce
a un mañana parecido al ayer,
demasiado parecido para mí,
pese a tantos adelantos.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, noviembre de 2008)

domingo 14 de diciembre de 2008

mientras te escribo el poema más bello del mundo

mientras abro otra lata de cerveza
prometo escribirte el poema más bello del mundo.
uno de esos en los que la palabra parasiempre
se repitiera tanto y tanto
y tanto
que el texto sudaría sangre al final
de cada verso.

el corazón zurcido con anzuelos
en una estrofa de tres versos,
como un lazo rojo atrapando una caja vacia.

escribiría atándo las palabras
para que no se escapasen,
hilaría con alambre de acero,
envuelto en llamas como un neón
y lo lanzaría a tus pies.

amor, dulce amor.

creo que necesito otra cerveza.





john ash, 14 de diciembre 2008, capital del sur.

viernes 12 de diciembre de 2008

Calentar en la pava el agua,
crema
brocha de pura cerda.
El espejo espera que vayas a reflejarte en él de tanto en tanto,
cantás Meditation por fonética, sin entender mucho a la par del disco,
como un Sinatra de Barracas,
como un noyorkino que escuchó demasiado a Gardel.

Te concentrás en la entonación y las pausas,
el afeitarte es ya algo casi automático,
el tiempo te da la práctica de saber justo donde termina tu cara,
el no ver las manchas de humedad diseminadas a discreción por el lado de atrás del espejo mientras te miras.

Entre pasada y pasada,
haces una mueca de cantante,
alguna payasada,
tu voz se cuela por la respiración del baño,
brotará en los de los vecinos esta mañana de domingo
para acompañarlos
para perturbar su calma
para saber que alguien no tan lejos
esta triste,
pero canta.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, noviembre 2008)

Meditation: Autor Antonio Carlos Tom Jobim (q.e.p.d.)

miércoles 10 de diciembre de 2008

Agujeros en tu pasado,
fríos, sin paradero,
a mi también me duelen.
Cuenco donde la tristeza se junta
capítulos que faltan
ejemplares con el lomo arrancado,
te costaría mucho sacarlos para ver dentro de que se tratan
lo harás cuando se den las instancias o tal vez nunca.

De nada sirve enfocar el pasado mientras el presente decae
no tenemos nueve vidas.
El odio esta cargado sobre la mesa,
cargado y recargado
Vos podés intentar ayudar y así ayudarte,
si te quedás vacío,
entonces por más que quieras
ya no podrás dar nada.

Tratemos de cantar alguna canción que todos sepamos
sin tapar a los otros,
aprendamos
escuchemos
Tal vez lo logremos o al menos apaguemos nuestra reiterada queja
al escuchar que somos parte de lo que va desafinando.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, noviembre 2008)
A veinticinco años del fin formal de la última dictadura en el territorio de argentina, dedicado a las miles de muertes vilentas nunca esclarecidas durante este periódo democrático sobre las cuales casi nadie habla. Y por la recuperación de la autocrítica.


Cuando las aguas bajaron más calmas,
vinieron a decirte sobre tu identidad verdadera.
Partían de la base equivocada de que para el resto lo más importante era hablar con ellos.
Hacían preguntas demasiadas,
decían querer ayudarte, pero eran tan parecidos a la mayoría de los que hasta entonces viste
incapaces de renunciar siquiera a algo suyo para alegrar a otro
que decidiste que no te interesaba siquiera oírles.
Parecían depositarios de un raro deber,
sentían un extraño derecho a perturbarte.
Por un momento pensaste si de tanto afirmar sus derechos,
no eran parte importante de los que nos obligan a ser dependientes de la ley.
Te sentiste menospreciado en tu simpleza,
en realidad nunca supiste que signifca la palabra : "identidad"
les pediste qe te dejaran en paz,
fueron insistentes, dijeron: no puede ser...
Te quedaste mirándoles con pena desde detrás de tus ojos,
parecía que no supieran que había alguien allí parecido pero distinto a ellos.
Se alejaron maldiciendo con su procesión de antorchas,
con su rencor cada vez más similar a lo que odian.

Quedó alguien aquí
que prefiere y elige seguir siendo nadie entre la selva de luces.


Para todos los rehenes de Los dueños de los muñecos

martes 9 de diciembre de 2008

Escoger tener lugar

Ya te acostumbraste a la suciedad de la caverna
eso estás pensando,
pero es un sólo paso
tal vez dos o tres bastarían,
no te acostumbres a la corrupción,
no todo da la mismo.
Si te rendís,
quien va ir a buscar lo que falta
te llaman siempre desde aquel rincón,
no te quedes allí en penumbras observando a los demás
hay mucha gente afuera,
mucha tratando de salir
vos no pertenecés a esa sombra
No sigas jugando al héroe
soñando con cuervos blancos
Si no estás fuera,
no podrás sacar a nadie
Es tal vez un sólo par de pasos,
tal vez dos,
silenciosos
calmos,
no de los que se cargan de promesas y te pisarían la cabeza si lo pudieran hacer.
Un asomar un pie fuera de la boca de la cueva
bastaría para que la luz vuelva.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, noviembre 2008)

lunes 8 de diciembre de 2008

no te olvides de no pararte a esperar frente a ciertas puertas donde no cabes
del mundo y su promesa de sótano con ventiladores
de repartirte siempre que puedas para dejar de ganar, tal vez,
pero no perder del todo...
de volver bajo aquel alero cada vez que llueva
para sentir el alegre sonido de los cristales finos
¡de que la bolsa está vacía!
no te olvides
de no despellejar camellos porque sí contra el ojo de una aguja
de no hurgar de más en el tinto muy profundo
del callejón que no va
de mirar y también ver los signos en las paredes
de los que quisieron tal vez matarte,
que no los odias
te tocó,
como si caminaras por un campo y de pronto cayera sobre vos
una flamenca desmayada desde lo alto

No te olvides de los faroles que ciegan caras
de los pies demasiado juntos,
de la inmovilidad de tu brazo izquierdo
del torso hacia delante, anticipo de caída,
de no caminar sobre promesas rotas
¡porque estás descalzo!
de las palabras no dichas hace tanto en la boca
de contestar, por ejemplo: ¡Qué buena que estás!, o Me cago en lo correcto
entre las setecientas palabras rígidas que pronuncias esquematizado
por vos,
no por otra cosa,
por los otros, si,
pero a través de vos
no te olvides
de seguirle dando,
de no quedarte vacío


El Poeta del Asfalto, donde siempre diciembre de 2008
¿probaste con un yogurt?
La versión original que era para recordarme cosas a mí, como casi todo lo que escribo,
y terminaba con la palabra: Pelotudo.

sábado 6 de diciembre de 2008

En la rutina todo parece diluirse.
Tuviste fe, y las montañas siguen ahí,
el tren va.
En el vagón ¿tal vez cuantos como vos?

¿Cien?,
¿Ciento cincuenta?
No lo sé.

Si te pasara algo ahora,
si le pasara algo a un desconocido,
¿cuántas?, ¿cuántos?

¿Cinco?
¿seis?
¿Cincuenta y ocho?, ¿todos?.
¿nadie?

El hombre y la mujer que inventas están parados allí,
no muy lejos.
Cuando te bajes dejá tantos años de proyectos,
comenzá realmente a pelear contra la injusticia desde adentro tuyo
y sabrás que peleás por esa gente.

El Poeta del Asfalto, Buenos Aires noviembre de 2008.

jueves 4 de diciembre de 2008

Acá y en la China.

Inicio,
programas,
bloc de notas
doble click
Podrán vencer,
pero no convencer.

No recuerdo quien lo dijo.

El presente empieza a volar,
mientras trato de adaptarme a los tiempos que corren.
Sigo creyendo que cuando a la gente se le habla con la verdad,
y se le da realmente a elegir,
la respuesta es buena.
Los sustos se asimilan,
las broncas pasan.
Lo que queda es lo imporante,
menester abandonar la inmediata histeria
de la información por la información al instante.
Recuperar la capacidad de análisis.
¿qué nos dicen?
por qué y para qué nos hablan,
si es que realmente la cosa está tan aceitada,
que ya ni hacemos falta,
que los pibes ahora nacen por email,
que con un treinta por ciento de la población se arreglan,
y el resto
que reviente.
Entonces cerremos la puerta,
y que otro gil les atienda el boliche.


El Poeta del Asfalto (harto de computadoras), Buenos Aires octubre de 2008

miércoles 3 de diciembre de 2008

espejismo

espejismo





se detuvo a mi lado un hombre,
viajámos juntos hasta el final de la línea.
yo le miraba de reojo,
y el miraba fijamente por la ventanilla
el negro hecho de velocidad del tunel.

parecía cansado,
sin nada que hacer,
en realidad sin nada de lo que
estar cansado,
o sin nada de lo que no estarlo.

el tipo se giró
y me miró fijamente,
sin esconderse,
como si observara un espejo
con la certeza de que no encontraría nada
que no supiera.

llegamos al final de la linea,
él desapareció por el pasillo.

creo que le conocía.

no estoy seguro.





john ash, capital del sur 3 de diciembre.

lunes 1 de diciembre de 2008

Tienes una garra donde debía nacerte una mano.

El desafío no es vencerlos,
no rebajarse a su lodo.
Demostrar que existe otro camino
fuera de los prefijados.

Ellos han descubierto la rueda
para avanzar e imponerse
acarreado sus pestes,
su irracionalidad,
sus punitorios,
sus cláusulas de letra chica
Han hecho callar a los niños,
han dejado de escuchar a los ancianos,
Han impuesto el odio,
si,
por sobre todo odiar
sin fundamento alguno.
Han logrado que los jóvenes piensen en la muerte,
que hablen de la muerte.
Se han sentido con derecho a ocupar el lugar de otros
sin remordimiento;
sin intentar atenuar los costos.
Han saqueado, desembarcado,
echado su basura en el patio ajeno.
Avanzado,
invadido todo y a cualquier precio.

Han logrado que pensemos que es así,
debe ser así
y lo seguirá siendo sin remedio,
por los siglos de los siglos,
amén.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, septiembre de 2008)

sábado 29 de noviembre de 2008

la calma incandescente

incandescente frente a la pared sin fotografias
envuelto en humo y un dibujo de el angel muerto
una mala pelicula de fondo
con animadoras salidas y héroes y la muerte riéndose
mi barco sobre una rubia líquida, espesa, vengativa,
cuadernos, libros, cartulinas negras, bolígrafos

una gata loca frotándome la cabeza
como recompensa por tener los deberes hechos.

simplezas de mi vida antinatural
que diría dorothy.

sin besar las nubes que arañaron mi espalda,
sin recurrir a miércoles,
sin recordar demasiado a nadie en particular.

la bruja diría algo coherente,
mi bruja me diría que me centre de una puta vez,
algunos que no los traicione

y en general nadie diría nada exacto.
vagarían como vago yo y como vagaran ellos.
quien sabe los porcentajes, las estadísticas o las mentiras
de esto que nos rodea.

quién sabe nada en realidad.

tal vez la calma,
la inmensa calma que buscamos
no se halle en ningun mapa

o solo sea esto,
H durmiendo, roncando,
lola intentando colarse en mi regazo
una mala película
y algo de poesía en los dedos.

tampoco esta mal,
he tenido rachas peores.

jueves 27 de noviembre de 2008

Monobloques




El portero eléctrico parece la batalla naval,
los departamentos llegan hasta la “L”
Palomares,
pero la gente no tiene alas.

Cemento armado,
Encofrado,
Apilado.
Estéril.

Dentro las habitaciones,
No se puede respirar,
en los pasillos casi nadie se mira.
Monobloques bajo el Sol,
diseñados por una mente encajonada,
palomares para seres sin alas ni cielo.

Deben tener un código postal propio,
y con treinta y ocho grados a la sombra,
deben tener hasta las sillas deseos
de tirarse por la ventana,
el que la tiene…

El Poeta del Asfalto, Buenos Aires, 2007
(foto: Lugano I y II, Buenos Aires)

domingo 23 de noviembre de 2008

Descolgué el tubo...

Alguien sobre este mundo,
O arriba, como suele pensarse,
Me ha estado llamando todo mi vida
Yo he estado, mientras tanto,
Distraído en mis asuntos.
Ensayando el salto,
Acicalando mi plumaje
Como un pájaro de sueños,
Como un indio feo,
Pero coqueto.

Pintándome el rostro,
A según venga el festejo o la guerra
Y mientras tanto
Suena que suena la línea abierta con el mundo
Tal vez para vender una parcela en el cementerio,
Servicio de ambulancia
O más teléfonos

Alguien toda esta vida se ha estado gastando en llamarme
Y Yo he estado terriblemente desatento,
Distraído en mis asuntos,
olvidado de mis nombres.

El Poeta del Asfalto, Buenos Aires, Provincias Sojeras Unidas del Sud, 2007

jueves 20 de noviembre de 2008

juntos

juntos




los esclavos lloraban
desde mi hombro
con alma de colilla aplastada

bailábamos toda la noche
con la muerte en cada paso.

y llegó el frio.

miércoles 19 de noviembre de 2008

Vengo a recuperar las palabras..




Tango tengo,
intravenoso asfalto,
intoxicante dos por cuatro,
con que alucino una especie de horizonte
que aterriza en estas calles.
Me siento en un umbral a madrugar,
tango,
y ahí estás.

Las paredes han sellado ya su pacto de silencio.
Todo empezó y acabará aquí.
Alguien me enseñó la canción,
la forma adoquinada de ser.
Se recubrió de una fina capa negra
donde los recuerdos ruedan mejor.

No,
no sigas buscando.
Esta es cuanta belleza disponible hay.
Simplemente llega la madrugada y me siento ahí.
a escuchar,
a madrugar la soledad compañera en cualquier vereda
Ahí estás,
ciudad me cuenta,
Polaco, que extraña tu voz.
Aunque tal vez sea tan sólo
lo mareados que estamos
de cara al sur.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, 2007)
(foto: Roberto "Polaco" Goyeneche y Aníbal "Pichuco" Troilo, tomada de http://eltangoysusinvitados.blogspot.com/2008/05/maestro-roberto-goyeneche-biografia-y.html )

sábado 15 de noviembre de 2008

Seguro contra inseguros

Cuando una estrofa contenga el verso que diga esa palabra
recordarás haberla ya leído, ¿si?
Si, la palabra, yo la dije todo el tiempo.
UN extranjero será siempre eso:
un extranjero.
Todo el tiempo pedí permiso,
dije que no iba a funcioanr,
que no valía el esfuerzo,
que aburriría.

No levanté paredes, pero pinte la doble raya amarilla ahí en el piso.
Esta es la diagonal 22, mantenete del otro lado,
Pero vos venias a los volantazos limpios,
cantando a la par de la radio.
¿Que ibas a oír?
No miraste los espejos.
Yo era el de la bocina siempre,
el que viene por la diagonal veintidos torcido.
El que se cruza con todos,
encontrarme es nada recomendable.

Yo soy ese, sí,
el que la cambiaron la piel por una cápsula,
y le clavaron en el craneo una espoleta.
Va por ahí deprisa buscando las afueras,
tratando de ponerse lo más lejos posible.
La gete piensa que voy a un baile de disfraces,
pero yo te lo dije, ¿recuerdas?, cuando quisiste arrastrame a aquella reunión.

Yo ya dije:no.
Lo dije, no es para mí,
no creo que esa gente quiera conocerme.
Soy un problema andante,
soy el gato negro,
soy como cruzarse setenta veces por debajo de una misma escalera.
Iba buscando las afueras,
tocaba y tocaba bocina,
pero vos aún así me buscabas,
cantando esas canciones que hablaban del valor de tus sentimientos.

Eso no es mérito,
todos los tenemos y ninguno vale más que el de ninguno.
Ponerlos en palabras no tiene sentido,
cualquier oportunista podría hacerlo,
sólo hechos concretos son sus signos inequívocos.
En fin,
dejalo ahí.
Hicimos lo que le echamos en cara tantas veces a otros,
quisimos pasar todos a un tiempo por un mismo sitio.
¡Blonk!
No había más salida que el desastre,
yo te lo dije,
mantenga su carril,
era la doble línea amarilla...
Yo dije esa palabra:
Yo soy un inadaptado social.
Tengo la espoleta clavada en el cráneo,
sólo puedo soñar con desactivarla,
o irme a estallar lejos.
Pero en fin...
otra vez sentado en el pavimento con el volante en las manos,
y vos en vez de insultarme, vienes a ver como estoy,
no tengo más opción que darte un empellón.
Disculpa, nada personal,
y seguir corriendo por la diagonal veintidos
antes que se accione el detonador.

Aunque no sirva,
perdón,
impacto contra un animal está cubierto por la póliza,
you know.

El Poeta del Asfalto, Buenos Aires, noviembre de 2008

viernes 14 de noviembre de 2008

Sos?

Una encrucijada
como tantas otras
empalidece esta realidad
que hoy
parece brillar.


No se
se me hace difìcil
entender este mundo
absorto en tanta estupidez
corriendo tras un sueño ajeno
prefabricado y vacìo.

Què sos
quièn
si repetis esquemas
vestìs sus modas
alentas
esos vacìos....


Despertà
antes de morir
sin darte cuenta.

Licenciados en Economía

¿Oscuro?
Si hablo de los vivos,
sin querer nombro a la muerte,
aunque alguno se olvide
que no hay certificado de garantía,
en esto del andar vivos.

Para preservar el campo,
algunos suspenden el encuentro de reserva,
y yo digo:
Que los cracks también se embarren,
Jugar, es ganar a veces,
pero principalmente darle oportunidad al otro,
Aprender que es también derecho el equivocarse
y el fracaso,
es humano.

Algunos hablan de la relación costo/beneficio.
Yo me conformaría con un amor así nomás,
con saldo en rojo.

Los que van con la calculadora tatuada en la piel,
están subiendo el precio con desprecio...
Alimentando la desconfianza.

Yo no hago tantas divisiones,
están los malos y los buenos,
y eso depende también.
La línea fluctúa,
a según la cultura,
quién,
la presión atmosférica,
el día y la hora.
Aunque alguno meta el dólar en el medio,
el interés en porcentaje
y se las de de: Licenciado en Economía,
ahorrando sonrisas y saludos.
Yo los veo acomodándose el pelo o la corbata en cuanto espejo se les cruce.
Tienen un teléfono personal que atienden con calculada voz
como si todo el tiempo estuvieran aguardando que los llamen;
con parsimonia,
aunque hasta hace un segundo estuvieran mandando
a un congénere de casta inferior al diablo.
Es que ellos mezclan el mercado con la raza,
la religión con el sálvese quien pueda.
la cortesía con el puñal por la espalda

No les gusta la gente que simplemente dice lo que piensa,
la gente libre les aterra,
les recuerda su pasado a ellos,
que son ahora gente altamente comprometida.
Sin un segundo para perder en la carrera.

Ahorran discusiones decidiendo por el otro,
toman,
no piden.
No se acuestan con,
sino: contra.
No generan,
Eligen,
ellos son en el fondo simple especuladores
Debe ser que invierten su felicidad a plazo fijo
en sesenta vidas
o algún negocio raro de esos.

Yo no me pliego,
no voy a ahorrar papel ni tinta en decirte
que todo lo que robé de esa mi muerte que espera
es tuyo.
Agarralo,
y andá también a sembrar conciencia,
que no abunda.

El Poeta del Asfalto, Buenos Aires septiembre de 2008.

¿Que porciento darán por no reírse
Junto al cedro y el mármol
Cuando muera?

José Larralde

domingo 9 de noviembre de 2008

la vida antinatural de Nika

le debía a Nika alguna carta
que siempre empezaba borracho
y nunca terminaba.

luego rompía los comienzos
porque eran siempre mejores de lo que es al final,
tambien en las cartas, si.

era una mujer-poeta,
de las mejores,
tumbaba a pizarnik
con un verso corto.

era como un animal de 1,55
con buenas tetas
buen coño
y la poesía
pegada a la piel.

y se odíaba,
se odíaba lo justo
tal vez como yo
o como tu
o como cualquiera
que necesite respirar.

se odíaba y lo sacaba
a ostias de la piel.

luego lo escribía
mientras el poema
moría lentamente
y te quedabas con la sensación
de haber perdido algo importante.

supongo que es una disculpa,
por la tardanza, por la ausencia,
por esas cosas que nunca explico
y ella
nunca pregunta.



john ash, noviembre del 2008

Doctores en ciencias exactas

Opinan,
tal su oficio de ofidios que sueltan sin saber la lengua.
A veces con inocencia de culebra,
otras con concentrada ponzoña.
Opinan del otro que apenas conocen,
de su santo, vida y obra.
De lo que no saben,
y cuanto menos saben:
más y más opinan

Su vida la termina la muerte,
pero ellos continúan comentando hasta media hora luego.
Mueren,
sí,
de un momento a otro, y como todos,
pero por cada tres que van al hoyo,
otros tres surgen de la universidad sin aulas a la vida.
Se generan, o aprenden,
no sé...
Brotan ya, con derecho de meterse donde no caben,
como torrente a las esquinas del mundo,
a mirar lo que otros hacen y deshacen
estos doctores Honoris Causa en casi todo.

Opinadores sin chapa,
trazan planos de donde nunca se animaron a ir,
escriben la historia de sus sueños y proyectos.
Expertos en decir que hacer y en recomendar.
Todos sabemos que ellos son ellos en realidad,
pero ellos andan por la vida
calculando con precisión al vuelo.
Corriendo sin ver las cosas,
siendo corresponsales de la desgracia y miseria ajena
como si alguien les hubiera preguntado.

No les hace falta informarse y/o comprender,
ni aprender de sus errores a los que son inmunes;
mucho menos aceptarlos.
Ya saben como es y terminará todo
Se, se.

Hablan de cien como de miles,
escriben cifras sin contarle los ceros
Apuntan al ladrón,
se la dan a la víctima,
y agujerean al diariero que no tiene La Razón...
Sólo ellos la tienen,
por la patria y dios que los crió,
o que se yo.
Por el mundo seguros van,
sin remordimientos,
Doctores en Ciencias Exactas son.

El Poeta del Asfalto, Buenos Aires septiembre de 2008

sábado 8 de noviembre de 2008

Ellos enterraron mil pueblos que cantaban

El estado plástico no es necesariamente peligroso,
el problema de siempre es la sobrecarga.
La imagen fria es captada y recorre la esfera como otra más de tantas
mientras alli se recalentienta todo.

El contraste hasta para la posmodernidad es demasiado chocante.
El andamiaje que hasta ayer servía de soporte, se transforma en una articulación y cede.
Ya no será capaz de resisitr esfuerzo alguno a menos que arme un reticulado.
que se una a otras realidades más cercanas (forma natural que tal vez no debería ser abandonada nunca)

El caso es que una vez que se ha doblado
ya no recuperará su posición original
a menos que una fuerza tal o superior haga el camino contrario.
Igualmente, pensando en frío,
nada garantiza que las fibras no se quiebren.
Las fibras deben tener la misma longitud,
y no es así,
esto esta pasando ahora mismo aquí y en todas partes.
Unas recibirán mucha tensión, mientras otras descansan.

Los expertos muestran cuadros y números,
y teorías, saben posiblemente lo mismo que yo,
pero les pagan por hablar, y eso es exactamente lo que hacen.
Lo cierto es que no alcanza para hacer un diagrama de tensiones con apenas dos ejes,
pero... somos nosotros mismos los que hemos puesto todo en extremismos,
y nos encargamos de eliminar las otras salidas.

Mírala de afuera, ahora todos opinan,
pero por ridicula que parezca la estructura alguna vez alguien (nosotros)
soñó que sería autoportante y que funcionaría.

Primero yo, segundo yo, y tercero,
¿adivan a quién?
Esperamos demasiado de la suerte
ahora es muy costoso hacer otra sustituta,
trataremos de sostener esta errada como se pueda
a riesgo que caiga encima de vaya a saber cuantos.
Los que viven allí debajo, nos miran sin mucha esperanza.
Este sitio ha visto irse a un señor tan sólo al ser desalojado por otro y otro por siglos.
Muchos de ellos se nos parecían demasiado,
y ellos tal vez sepan o presientan que no sabemos que hacer con todo esto...

Los ingenieros esperando cubrirse,
han subido los coeficientes de seguridad a una magnitud ridícula.
Han sobrecargado las bases de manera horrenda,
el peso tira hacia abajo.
Voluntades se quiebran más allá de posibles cálculos.
El reparto que dicen haber diagramado,
lejos de aliviar,
somete a las vigas indivualmente a constantes presiones límites.
De nada sirve reforzar la cúpula,
es algo bastante cínico,
vas a llegar a la misma carga de colapso.
sólo tardarás más en ver las fisuras,
la gente quedará atrapada.

No es que nunca va a caer.
No.
No es que ahora sigue, y sigue, y sigue
No.
No sigue, está ahí,
es un cadáver al que mantienen en pie,
soportando,
siendo utilizado.
Nos hemos encargado de levantar esta suerte de burbujas por todas partes,
hay ahora mismo una encima tuyo.
Cuando una sóla cede es un desastre,
pero bueno la obra esta es en el Congo,
a quien le importa.


El Poeta del Asfalto, Buenos Aires, noviembre 2008

miércoles 5 de noviembre de 2008

Demasiados días...

Sucede a menudo,
demasiados días pasa:
Ovillo enredado
Del que tiramos
Enredándolo aún más
Sin poder desentrañar el nudo.

Si no te importa, decí : ¡no!
Que hace más daño que el acero el cinismo
Otra tarde,
Un día más,
Después de una noche de tantas
Naturalmente,
De ninguna manera,
Todo lo contrario,
Nunca se define nada,
En esta media luz,
Todos los gatos parecen pardos
aunque no son.

Se va acabando el mazo,
Nadie muestra su juego
Nadie se la juega
Demasiados días,
Tantos esperan un comodín que les salve el año.
Tanta expectación,
¿y?.
Camino empedrado a buenas intenciones,
donde nunca pasa nada.

El Poeta del Asfalto, Buenos Aires, septiembre de 2008

domingo 2 de noviembre de 2008

Violencia en el parque

La ropa un poco rota,
el pelo revuelto.
Aliento a alcohol,
un aro que brota del labio que insulta
por cualquier razón banal.
¿Qué pasa que olvidamos sonreír?,
que nos agachamos...
¿Qué nos pusimos blandos para que nos pudieran masticar y engullir
en este inmenso estómago?,
en esta lenta digestión a media luz,
donde todo parece igual.

Nada reemplaza a lo que hacés,
sea tecnología,
suerte o buena intención.
Todo lo que no importa al frente,
todo lo importante relegado.
¿Qué pasa,
que adoptamos el discurso
que ayer aborrecíamos?
Por la mañana lo escuchamos,
por la tarde nos convencieron,
y a la noche ya éramos otro descerebrado más
pensando que pensaba.
Con deseos desordenados,
frases hechas,
egoísmos,
paranoias,
y una montaña de otros etcéteras.

¿Por qué decir que si?,
aceptar ciegamente
hacinar,
oprimir,
dormir por cuatro horas,
arrastrar dudas,
deudas,
cargas,
sospechas,
marcas de jeans,
zapatillas
o golpes.

Obligaciones un tanto ajenas,
sueños absurdos,
recelos,
dividir,
dividir
¿a quien conviene todo esto?

Orgullo,
veneno a veneno,
diente por diente.
Un puño sin dirección,
el beso frió del acero,
un cuerpo que entrega todo lo que tiene
y va a dar sin atenuantes al piso.
Violencia en el parque,
sin revancha.

Tras los ojos cerrados se esconde un misterio
que nadie quiere saber,
sirenas que suenan a lo lejos
Sangre joven en el pasto perdiéndose sin sentido,
corona a la cabeza un charco tibio...

Mundo en setenta pedazos,
traidor de soñadores,
cada cual atiende su juego.
Y un cuerpo recostado allí que tal vez diga:

Me quedo ciego mirando el cielo,
al menos las estrellas
quieren estar sólo conmigo.

El Poeta del Asfalto, Buenos Aires, septiembre de 2008.

sábado 1 de noviembre de 2008

Rosca izquierda

Estuvimos dándole para el lado equivocado.
¡Ahijuna!, se salió la tuerca...
Rebotó en un pie,
y fue rodando traviesa a quien sabe donde.

Ya miramos bajo e armario,
dentro de las leyes,
en los libros de un tal Freud.
En la sagradas escrituras,
El Corán,
El Leviatán,
El Que dirán.
A través de la televisión
y de los anteojos Ray ban

No estaba ahí el tornillo que le anda faltando al mundo
Tal parece se lo tragó la tierra,
como a nosotros temprano o tarde.
Viajero pequeño,
Has quedado desnudo,
Con la arandela debidamente colocada
sin poder sujetarte.
Al diablo con la sesuda tuerca.
Dejala por ahí,
y sujetate a uñas, dientes y coraje
no tienes tanto tiempo de buscarla

El Poeta del Asfalto, Buenos Aires 2007

jueves 30 de octubre de 2008

La fábrica del verso

Con o sin quórum,
con o sin motivo,
Al soborno se levanta alta la mano.
La decisión debe ser rápida,
a las nueve sale el vuelo al paraíso,
lejos, lejos de esta gente,
Al partido de golf,
a la casa junto al lago que han levantado por siglos
siempre otras manos,
y se sostiene con columnas de mentira.

Una figura,
sorbe tibio cognac frente al fuego,
lee verdades en un libro.
No puede evitar que el poder vaya hacia él,
Y se apodere de su viejo corazón de niño,
que lo ciegue.
Y una garra le nace donde debería haber una mano,
y el decreto se firma, y la ley se promulga
La letra muerta,
y las cosas siguen sucediendo como si nada.
Pero no le importa
que la gente muera intoxicada con cápsula de plomo
en calles a veces no tan mal iluminadas
o a plena luz del día.
Que los hospitales sean verdaderos gabinetes de eutanasia,
a veces no tan anestesiada ni consentida.

Gerente de una industria vil sin chimeneas
se encarga de mantener la diferencia entre el abajo y el arriba,
y hasta ensancharla con disimulo siempre que se pueda.
Hay que aprender a morir

El techo está ahí,
es un lápida...
Las columnas están hechas apilando mentiras,
no le prestes a esta caterva
el futuro de los hijos de los hijos.

El Poeta del Asfalto, Buenos Aires, septiembre de 2008

miércoles 29 de octubre de 2008

gasoil a 0.60 y estatuas vivas.




me podría explotar la caldera en la cara,
asi todo dejaría de ser tan lento y tan rápido,
estaría al margen de lo que fue mio
y me dicen que sigue siendo mio,
pero no lo es,
ya no.

estaría en otro lugar
lejos
al margen,
quizás hasta fuera otra persona

y al amanecer
habría una guerra distinta
en la que morir.

puede que la esquizofrenia
me diera esa libertad fingida,
puede que pudiera justificarme
hasta perder la moralidad.

puede que escribiera otro poema
siendo distinta bestia
y gruñendo
sobre el mismo tema.

sí,
un mal dia.




john ash, capital del sur 29 de octubre del 2008.



ha

lunes 27 de octubre de 2008

Viola

Suena que suena,
nos habla desde su boca redonda
¿Quién entiende la guitarra?
Voy pasando por su diapasón como por un pasadizo,
voy pasando porque tengo que pasar,
como por este mundo.
Bajo hacia la caja,
siento el tremendo vibrar de su espalda,
y ya me voy enamorando de esta canción pasajera,
de este encanto que no pasa.

Guitarra,
la de la madera muerta que retumba soles.
Te hablo como si me oyeras,
como si hiciera falta decirte estas
u otras cosas.
Te hablo yo
que apenas se tocarte los bordes como el viento a nosotros
que vamos pasando.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, agosto de 2008)

domingo 26 de octubre de 2008

-bitácora III

la he visto
como el mal supremo sobre todo lo demas,
he visto sus fauces

y se ha sumergido.

el viaje adquiere una meta,
apunta a mi sien
como único objetivo

voy hacia él
a ciegas,
no puedo volver.

golpea el casco y el agua salada
empieza a inundarlo todo,
mi suerte nunca estuvo cerca,
insúltame
házmelo dificil

no permitas que pueda olvidarme.




john ash, 26 de octubre, capital del sur 2008

ex-combatientes

no me preocupa como la bolsa cae
sobre la tarima atestada de gente,
esas cosas pasan cada cierto tiempo

el terror se muestra por ciclos
para recordarnos que solo él
es el dueño del miedo.

las hipotecas son navajas sobre los antebrazos,
sobreviven los contratos conyugales al temporal,
nos hacen esclavos indefinidos
con derecho a salvar la basura,
cierran las fabricas de sueños de los magnates
y lanzan a los que sobran a la misería

no me preocupa tener que dar una patada
a una puerta cerrada,
estas cosas son lesiones inevitables.

preferimos esperar a combatir,
mañana será mejor,
aún nos queda la esperanza
el rezo
el agachar la testa un poco más.

en la cúspide de alguna atalaya
alguien se frota las manos y sonrie,
creo que de alguna manera se parece a mi
y a el
y a ella

y a ti.





john ash, 25 de octubre capital del sur 2008

jueves 23 de octubre de 2008

Otra ofrenda a los dioses

¿Por qué debería vender mis poemas?
¿por qué crearse una imagen si en el fondo ya sabemos lo que somos?,
enfermos que no buscan cura,
aves sin volar y que con pluma intentan decir algunas cosas.

¿Por qué hay que salvar a la banca?
¿Por qué de aquel lado se intenta que cada vez haya menos cosas comunitarias?
¿Por qué pagar por todo?
Necesitar cosas que no te hacen falta,
ir por ir,
querer sin ganas,
dormirse sin sueños

Amar a una nación preexistente y sorda,
que pide que respetemos una ley que no nos han consultado.
Ajustarme a un idioma que me reclama acentos,
trabajar para supuestamente engrandecerlo.
¿Para qué?
un idioma que mis bisabuelos no hablaban,
como tampoco se esforzaron en transmitir "su" idioma.
No era "su" idioma, era el que hablaban.
No era "su" país, era donde vivían.
Antepasados cuyos nombres tampoco estaban en la cuenta de un banco
a más no ser que los hayan grabado en alguno de madera,
dentro de un corazón junto a otro y un por siempre...

No viviremos por siempre,
estamos creyéndonos demasiado.
Estamos apenas aprendiendo a ser de vuelta nadie.

¿Por qué buscar algo tan grande y pesado como el estado
para perseguir y punir a un simple carterista?
El mismo gigante pesado que debe salvar a la banca.
Porque no podemos juntarnos y juzgarlo nosotros.
Usted, mi tía,
el almacenero,
la vecina de arriba que lo conocemos ;
que sabemos de los hijos que tiene que alimentar,
del hambre o no,
de las deudas y mentiras,
de la rectitud,
de los vicios.

¿Por qué se empeñan en retener el poder si no funciona?
¿por qué se lo permitimos?
Por qué no usamos los lazos en favor nuestro,
en vez de para darnos castigo mutuo y defraudarnos mutuamente.

¿Por qué hay cada vez menos cosas que decidamos?
¿por qué hay que salvar a la banca?
por qué entre tanto discurso uniforme
no tantos como yo preguntan:
¿por qué?

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, octubre 2008)

domingo 19 de octubre de 2008

Trauma




Días que empiezan con mal aliento.
comunes como la mentira,
Ellos simulan no sentirlos,
Pero ciertos golpes llegan con decencia
Aunque quieran hacernos creer
Desde sus antenas,
Que estamos dándole a la nada

Ciudad,
perdonáme este no ser un gran tipo.
Este apenas intentar volcar hacia donde puedo
el visceral odio que me han dado,.
Ese patrullarse a sí mismo,
creer que se puede condenar al otro,
Sin que esa humanidad atravesada nos salpique con su barro
en este medieval duelo de tantos adelantos...

Bajarse el yelmo y salir con la lanza,
Con razón o no,
bien o mal montado a la carga por las calles
en esta avenida de doble mano.

Orilla de la Pampa,
Te recomiendo a mi hijo,
No lo trates muy duro
Nunca pudieron poner un rey aquí por suerte,
Sólo reina cierto brutal fantasma
que sostiene algunas miradas desde donde miran en secretos los cuervos.

Maquinolas tragando monedas escupiendo boletos,
nada a donde ir la mayoría.
Bocas del subterráneo vomitando tanta gente,
bocinas,
circulación trabada.
El veneno va repartiéndose por las arterias
sólo son tus deseos y vos contra todo
incluso contra vos mismo
que estás cruzando la vereda,
confundido en la multitud
gritándote todo el tiempo cosas.

Sólo sos una sombra
que se pasea
más acá de allá,
viviendo del fantasma de aquel ya lejano beso.


El Poeta del Asfalto, Buenos Aires octubre 2008

sábado 18 de octubre de 2008

Plan económico

La muchacha ya está dentro del cajón alargado,
luego de subir con gráciles movimientos por la tarima.

Una bomba de humo,
y el mago da un grito eufórico agitando su capa con lentejuelas.
Tiene la convicción ciega del fanático,
y el serrucho en la mano derecha.
Comienzan a batir los redoblantes,
las luces aumentan hasta su cenit.
El auditorio guarda silencio.
La muchacha sonríe algo nerviosa.

Mago de dos mil noches,
toda la vida soñó con esto.
Son tres los cortes que hacen falta,
pero es la primera vez que ensayan el truco.

Tenga a mano por las dudas,
el número de la ambulancia…

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, octubre de 2008)

jueves 16 de octubre de 2008

Ceremonias para disolver

Acaricie con palabras a sus camaradas.
Diga que los quiere
(pero no haga por ellos casi nada)
Hable del afecto,
de los sentimientos que estan dentro suyo
pero siempre dando lo menos posible
de la cercanía,
pero siempre cuidando la distancia,
Cuando sienta que le reclaman sus faltas de excusas,
prometa más (siempre más)
de lo que no da.
Diga cinco o seis palabras lindas.
cuando ya la confusión esté bien hecha
diga un conjuro,
un par de cosas raras,
y con gran desprecio,
como siempre,
desaparezca tras su propia cortina de humo.
Diga que volverá en algún momento,
(cuando no haya nada mejor que hacer o le convenga)
Mírese distorsionada en su propio espejo.

Escriba un libro sobre el arte de hacer las cosas sin hacerlas
editado por El Gato Pardo
Es libre usted de hacer lo que quiera,
(todos lo son, por supuesto)
incluso de pensar que la gente es estúpida
y vivirá siempre prendida a su interminable capricho
recibiendo migajas,
escuchando más,
y más
y más
palabras huecas.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, octubre de 2008)

miércoles 15 de octubre de 2008

Como hongos

Lluviosamente Buenos Aires,
todo gris el cielo,
tres días que no para.
Ahora comprendes:
azul no es tristeza,
por más que confunda
alguna lengua extraña.

El que armó el cielo
tal vez lo desarmare un día
sin consultarnos nada.
Yo creo en todo caso que no hubiera querido
que estés triste.

Copiosas gotas frías
no podrán evitar que salgamos.
Que vayamos más allá de nuestras mentes;
de los sueños a las cosas,
a buscarnos
a crear,
a romper,
ilusiones
o cerrojos.
En un cajón guardo los versos esta tarde,
me voy a ver que pasa.

El Poeta del Asfalto, Buenos Aires